8 feb. 2010

Adán de Fuentes, entre el refrito y la falta de sal

Quizá exista un momento en que los escritores deberían darse por bien servidos, saber que ya hicieron su mejor obra, y evitar ahondar en temas por demás hablados, novelados, discutidos, etc.

Pero no es así. Vemos a escritores, que ya no tienen ninguna necesidad de producir, quizá exigidos por un contrato editorial o por alguna agencia literaria, lanzar luego de una carrera brillante un mal libro. Tal es el caso de las ya mil veces controvertidas “Memorias de mis putas tristes”, de Gabriel García Márquez.

Y creo que en el caso de Carlos Fuentes, es probable que una situación semejante lo haya obligado a sacar a luz su último libro “Adán en Edén” (Alfaguara, 2009). Publicado a sus ochenta y un años y presentado en la Fil de Guadalajara 2009, esta obra afirma en su contraportada: “Ciudades perdidas, callampas, villas miseria, favelas, Gorozpevillas: todas son lo mismo. O vives ahí o eres uno de los culpables de su existencia. Eso lo saben Adán Gorozpe, cínico arribista que pasó de pobretón estudiante a poderoso mandamás gracias a un afortunado braguetazo, y también Adán Góngora, ministro a cargo de la seguridad nacional que ha puesto en marcha una estrategia espeluznante: se alía con los peores criminales y encierra o manda a matar a los menos aptos; encarcela inocentes y uno que otro culpable, exhibe a todos y así se gana la opinión pública como garante de la justicia”. Y yo, que recién acabo de leer esta novela, cuya lectura no disfruté como suele ocurrirme con las obras de Carlos Fuentes, juro que no vi nada de esto en la obra.

¿Quién escribirá las leyendas de contraportadas?, me pregunto. Pues alguien que no leyó la obra, me contesto en este caso, o que quiso pintarla más amena de lo que es. Porque de todo lo dicho, lo único que realmente se observa en la obra es que Adán Gorozpe es un cínico. Lo demás se dice, pero no llega a sentirse.

Luego, la fórmula del arribista, que por medio de un matrimonio de conveniencia accede al poder económico y de ahí al poder político, es una secuencia por demás tratada por el mismo Fuentes en obras tales como La muerte de Artemio Cruz y La región más transparente.

Peor aún, el cínico arribista, encerrado en la vida vacía que se ha fabricado para parecer respetable, pero que tiene una amante buena, inocente y comprensiva, con quien tiene una vida sexual apasionada y con quien puede dar rienda suelta a su “verdadero yo”, también se encuentra presente en estas tres obras.

Una historia bastante floja, con personajes muy previsibles (incluido el esperpéntico niño Dios de alas postizas que predica en las esquinas de un DF convulso) y sobre los cuales ya todo está dicho, componen esta última novela de uno de los grandes escritores latinoamericanos.

“Un día, Góngora le propone a Gorozpe coludirse para elevar su jueguito al más alto nivel: “¿Qué tal si usted y yo, tocayo, apoyamos a un candidato imposible para la primera magistratura del país”. Ese candidato, claro, sería Gorozpe, sólo que para ese momento él sabe que debe deshacerse de Góngora, o al menos neutralizarlo. ¿Cómo proceder contra tan formidable adversario? Cómo detener el remolino que arrastra al país hacia la cloaca”, continúa la contraportada. Y entonces, cuando la novela parece levantarse y llegar a un punto donde por fin aparece el tan esperado conflicto literario, ésta se acaba. Así, sin más gracia que la que puede tener una nota periodística mal redactada.

Me quedo pues con el Fuentes de obras maestras como El espejo enterrado, Aura o las dos anteriormente mencionadas. Esta novela para mi gusto “no pasa mañana”.

1 feb. 2010

¿Nalgadas con penca de nopal?

La periodista mexicana, Gabriela Vargas, publicó esta carta dirigida a "El potrillo", en la cual lo increpa por una canción no sólo machista, sino además, incitadora a la ya de por sí bien dada violencia en contra de las mujeres. La espantosa letra de la canción "Unas nalgadas", pueden escucharla en Youtube (por alguna razón no puedo linkearla), y la carta, se las transcribo a continuación:

Estimado Alejandro Fernández:

No suelo meterme con el trabajo de los artistas; sin embargo, al escuchar en el noticiero de Carmen Aristegui la canción que promueves, llamada Unas nalgadas, la indignación me llevó a escribirte esta carta.

No tengo el gusto de conocerte, pero quiero decirte que siempre te había admirado como cantante y joven talento. Seguramente estarás muy contento de que tu lanzamiento cause polémica, debido a la promoción gratuita que ello implica –tal como mencionaste en la presentación que realizaste ante los medios–; sin embargo, como mujer del siglo XXI, quiero decirte que tu canción me parece poco atinada, misógina y ofensiva.

No es cuestión de un feminismo a ultranza, se trata simplemente de tener sentido común y ser consciente del efecto que una canción popular puede tener en el inconsciente colectivo. Considera por un momento que el pueblo, al cantar las canciones, hace suyas las letras.

Unas nalgadas con pencas de nopal
es lo que ocupas por falsa y traicionera.
Cómo te amaba, qué bruto, qué animal,
cómo fui a dar mi amor a la ligera.
Unas nalgadas con pencas de nopal,
una lección es la que te mereces.
Unos rasguños con espina de maguey,
hoy se me antoja jugar gato en tus cachetes;
me hacías piojito y luego me "hicites" güey
ya te veré empeñando los aretes.

Honestamente, no comprendo qué te hizo aceptar promover una letra en la que parece normal, divertido e insignificante pegarle a una mujer. "Sirve como amenaza juguetona para la mujer y la canción me divierte", declaraste a la prensa. Asumo que se debe a la ignorancia sobre lo serio del tema. No sé si estés al tanto de los esfuerzos que tanto el gobierno, como instituciones privadas, hombres y mujeres realizamos por diversos medios para erradicar en nuestro país la violencia contra la mujer, una conducta imperdonable que nos regresa al estado más primario y salvaje del ser humano.

Ojalá pudieras escuchar de viva voz el testimonio o conocer los casos de tantas y tantas mujeres que han sido golpeadas y humilladas por sus maridos al grado de requerir atención hospitalaria, si es que ese servicio está dentro de sus posibilidades o, en caso contrario, han terminado en la tumba. Además, como la violencia es una conducta que se aprende, después los hijos la repiten. ¿Cómo crees que se sienten los cientos de mujeres víctimas de la violencia en nuestro país al escuchar tu canción?

Permíteme compartir contigo algunos datos duros que pueden ser de tu interés, quizá a partir de ellos consideres seriamente retirar la canción del mercado:

  • En México diariamente mueren cinco mujeres debido a la violencia ejercida contra ellas (INEGI).
  • La violencia intrafamiliar es la décima causa de muerte de mujeres, según la Encuesta sobre Violencia Intrafamiliar (ENVIF).
  • De cada 10 homicidios de mujeres, entre el 45 y el 60 por ciento son cometidos dentro de la casa de la víctima a manos de su pareja (ONU).
  • En algunos estados como Jalisco, el Estado de México, D.F. Oaxaca y Puebla, hay tres veces más feminicidios que en Ciudad Juárez, pero éstos no se dan a conocer (Inmujer).

Alejandro, el tema de la violencia desde ningún ángulo es divertido o simpático. La violencia duele, lacera y marca. Para las mujeres y las niñas es un problema de proporciones epidémicas; destroza vidas, destruye comunidades y detiene el desarrollo. En los hijos provoca problemas escolares, alteraciones de sueño, pésima interacción social, depresión y ansiedad.

Por lo anterior y a nombre de millones de mujeres en el país, te pido que retires tu canción del mercado. Aprovecha tu popularidad para promover canciones que ayuden a valorar y a respetar a la mujer. Además de ganar prestigio, le harías un gran bien al país. ¿O todo es cuestión de dinero?

Saludos,
Gaby Vargas

22 ene. 2010

Mis lecciones de vida con Chirajito


Lo mandé, no porque creyera que iba a ganar, sino porque me pareció que yo dibujaba mejor a Sandwichito, el personaje que por el año de 1981 adornaba los envases de la salsa "sandwich spread" de Mc Cormick. Le pedí a mi mamá que lo pasara dejando al Canal 2, cuna de Jardín Infantil, un programa que durante años animó las mañanas de los domingos en El Salvador. Bacaolinita con sabor a frutas, Chibola o nada, Kolashanpan el sabor de El Salvador, etc., eran los slogans que una llegaba a aprenderse de memoria de tanto escucharlos.

No, confieso que jamás quise participar en el programa. No me llamaba la atención hacer el ridículo haciendo muecas para comerme una galleta Lido, o chorrearme entera para tomarme un litro de chocolatina, para que al final el premio fuera otros dos litros de leche con chocolate.

Sin embargo, la tarde en que llegó el telegrama de ANTEL a mi casa, en el cual decía que había ganado el primer lugar del concurso “Dibuja a Sandwichito”, he de decirles que fue una de las más alegres de mi infancia. El telegrama agregaba además, que debía presentarme en el programa del domingo siguiente, en el que se me haría entrega de una Barbie Vaquera. Así que, muy arregladita, como que si iba a misa, me fui acompañada de mi mamá al estudio del Canal 2.

Mi primera desilusión fue lo pequeño que éste era, en comparación de cómo se veía en la TV. La segunda, el gran calor que hacía en el lugar. Y aunque se suponía que yo sólo recibiría el premio (esa fue mi tercera desilusión) los niños en el estudio no éramos suficientes para cubrir los concursos, por lo que a todos los presentes se nos pidió participar en dos y hasta tres juegos. A mí me tocó el carrusel de Apetol vitaminado, en el que había que reventar unos globos con dardos, en lo que yo era experta pues mi papá tenía un tablero con el que yo pasaba practicando (cero conciencia de la seguridad infantil, ahora que lo pienso...).

Tenemos aquí una marachita de ojos zarcos fue lo primero que dijo Chirajito cuando se me acercó con el micrófono, y yo “pispilié pispireta”. – ¿Cuál es su nombre y cómo se siente marachita?—me preguntó enseguida. –Vanessa y me siento bien le respondí porque voy ganando. Chirajito anunció que era hora de ir a un anuncio comercial, y cuando las cámaras ya no lo enfocaban, fuera de micrófono se me acercó y me dijo: Pues ni te sintás así, porque no vas a ganar. Lo miré desconcertada. Esa fue mi cuarta desilusión. Chirajito no era el payaso ameno que uno vería en la TV. Era un tipo amargado, aburrido de su trabajo y sin ninguna simpatía para con los niños. Luego me di cuenta de que era el jefe de los demás personajes del programa. Sí, de Prontito, Pizarrín, Rojito (luego preso por vender drogas, ¿se acuerdan?) y hasta del Tío Periquito. Chirajito no sólo era un tipo amargado, sino además explosivo y tremendamente abusivo en el trato con sus compañeros de programa. Tuve ocasión de presenciar los gritos que le dio a Prontito por botar accidentalmente unos juguetes.

Alguien me contó, años más tarde, que lo había conocido en su vida privada. Arístides Alfaro --su nombre verdadero-- vivía en condiciones de pobreza y se sentía amargado por una vida de fama y sin beneficios.

Desde entonces, creo, perdí la fe en los payasos (si es que alguna vez se tiene…) y me quedó claro que bajo la máscara, incluso de un “ídolo de chicos y grandes”, siempre hay un ser humano que tiene que lidiar con su cruda y ruda realidad.

¿Ya se va marachito?—preguntaba Chirajito al final de todos los programas de Jardín Infantil. –¡Salú pue! se autocontestaba. Hoy le tocó su turno de irse. Descanse en paz.

Pd.: Luego de esa experiencia, nunca volví a ver Jardín Infantil. Años más tarde me enteré, además, que mi Sandwichito no ganó un primer lugar, sino que mi mamá tenía una amiga en el canal, que le hizo el favor de seleccionarme. ¿Díganme si no tenía razón Chirajito de estar decepcionado de la vida? La vida no vale nada. No vale nada la vida...

19 ene. 2010

El perdón de una guerra


La petición de perdón hecha por el presidente Mauricio Funes, a nombre del Estado de El Salvador, levantó –como era de esperarse– las ronchas respectivas.
Algunos personajes de la derecha fueron desde lo más ilógico –como preguntar por qué no pidió perdón por la guerrilla, cuando Funes no puede hacerlo, ya que ni fue comandante guerrillero ni representa a la extinta guerrilla–, hasta restar importancia a dicha petición, argumentando que los que cometieron los crímenes no fueron el Estado ni el gobierno, sino los cuerpos de seguridad y las Fuerzas Armadas.
El argumento de que la guerrilla llevó a cabo tantos crímenes como los anteriormente mencionados, es una tesis que ya no tiene validez, sobre todo después de que el informe de la Comisión de la Verdad (1992-1993) afirmara que el 95% de las denuncias por crímenes cometidos durante la guerra fueron en contra de las instituciones de gobierno y los entes de seguridad, y tan sólo el 5% de éstas fueron interpuestas por actos cometidos por la guerrilla.
Afirmar, como dijo Calderón Sol –expresidente de la derecha arenera– que la petición de perdón “es un error, porque no era el Estado el que cometía la tragedia, ni el que hizo la tragedia, el que hizo la tragedia fueron los actores, la guerrilla sangrienta que golpeó al país”, es un insulto para todos los salvadoreños que, durante más de doce años fuimos sometidos a un aparato de propaganda que no permitía ver las cosas con claridad y cuya finalidad principal era hacernos creer que muchos de los crímenes eran responsabilidad de la guerrilla. Traigo a colación como ejemplo, la muerte de los Jesuitas de la UCA.
Cristiani, sin embargo, quien nunca deja de maravillarme con sus reacciones y que a veces se muestra como hombre mesurado (otras no), afirmó que había sido acertada la actitud de Funes y que él también había pedido perdón en su momento por los abusos y crímenes cometidos por el Estado, nada más que ya nadie se acordaba. Y aquí sí que tendré que revisar la historia, porque sinceramente yo no me acuerdo tampoco.
Creo que la actitud de Funes es la que tarde o temprano debía tomar el presidente de un país que tanto ha sufrido por una guerra, en la cual el Estado puso una cuota inmensa de represión, violencia y sangre.
Funes no está actuando como un héroe, ni como un mandatario excepcional, sino como es la usanza en casos de guerra civil. Si ha causado polémica en El Salvador, es simplemente porque jamás habíamos tenido la oportunidad de ver algo semejante en nuestro país. El perdón solicitado por Funes no sólo busca reivindicar a las víctimas que ya nadie recuerda, sino que también es una promesa, a nombre del Estado, de que la historia no volverá a repetirse.
Sánchez Cerén, por su parte, también ha pedido perdón a nombre de la guerrilla. “A todo el pueblo salvadoreño afectado por nuestras acciones militares, el FMLN les pide perdón”, dijo. Y la medida también me parece atinada, porque tampoco podemos obviar que el FMLN puso, a su vez, su cuota de locura en esta guerra, causando daño a civiles que nada tenían que ver con la guerra.
Creo yo pues, que la hora de dejar de justificarnos y de descalificar ha llegado. Creo también que la posguerra va dejando atrás la incapacidad para converger en un pacto nacional en el que todos encontremos un lugar para ser y para encontrar la forma de recomenzar la historia patria. Pero una herida no puede sanar si no existe la intención verdadera de no volverla a abrir. Y aunque el perdón no implica borrón y cuenta nueva, sí conlleva el reconocimiento del dolor del otro y el deseo de que éste no se repita.
Al leer el discurso de Funes pensaba, que de verdad nunca creí que llegaría a escuchar de la boca de un presidente salvadoreño el perdón que todos necesitábamos. Unos por haber participado, otros por haber sido víctimas, y otros –los más– por haber permanecido indiferentes ante tanto sufrimiento ajeno.

11 ene. 2010

Isabel Allende y cómo la feminidad no es un insulto


Que el machismo persiste, ni dudarlo. Se ha transformado con los años, para pasar desapercibido. Ya no es aceptable que un hombre golpee a una mujer. Aunque no por ello haya dejado de ocurrir. Lo que sí sigue siendo aceptable es que un hombre ejerza violencia verbal, psicológica, económica, profesional, etc. sobre una mujer. Es decir, seguimos teniendo la concepción de que el mundo es de los hombres, y que por lo tanto les es dable llevar la batuta en algo tan sin importancia como una conversación, o el liderazgo de un proyecto, o que un hombre –por más tonto o mediocre que sea– se erija como juez de las opiniones, acciones, gestos, actitudes, etc. de las mujeres. Tómese el sencillo ejemplo de los maridos que se creen con derecho a etiquetar a las amigas de la esposa –aunque ya no claro, a prohibirle amistades–. O el caso de los gremios en los cuales son los hombres los que establecen las reglas del juego y dejan de lado todo aquello que haya sido producido por mujeres, por considerarlo de inferior calidad. Tal es el caso de los gremios profesionales, científicos, artísticos y literarios.
Y es justo en razón de este último que traigo a cuenta una entrevista de Isabel Allende, recientemente publicada en Chile y que pueden leer completa aquí.
La autora, que cuenta con varias obras muy vendidas, manifiesta que el mundo literario sigue siendo machista, y que por lo mismo, los premios son –en la mayoría de los casos– otorgados por jurados hombres a ganadores hombres, quienes luego se convierten en jurados de los mismos y el círculo se mantiene.
Allende es una autora sin duda polémica: amada por muchas mujeres y desestimada, como pocas veces he visto, entre los hombres y entre aquellos círculos de mujeres que aspiran a gozar de un poco de protección, estima, respeto o reconocimiento por parte de éstos. Cosa que, mucho me temo decirles, nunca habrá de ocurrir. Porque, como bien dice Allende, todavía es muy difícil que una mujer sea respetada y reconocida en el plano intelectual y literario. Menos habrá de serlo si se pliega a las opiniones masculinas, sólo para obtener sus favores.
Y es que en el caso de Isabel Allende, a pesar de haber producido más de 20 obras, que según dice la nota del periódico han sido traducidas a 27 idiomas y ha vendido más de 50 millones de ejemplares de sus libros, sigue siendo descalificada en Chile, su país natal, y en los círculos literarios de crítica y profesores de literatura a nivel latinoamericano.
Que el que un libro sea un bestseller no garantiza que sea bueno. Ok, pero tampoco que un libro no se venda lo garantiza.
Que es una imitadora de Gabriel García Márquez. Ya quisiera yo poder imitar a Gabo y luego, vender más libros que él.
Que tiene unas obras buenas y otras malas. Bueno, he ahí el desastre de las Memorias de mis putas tristes, y nadie ha dejado por ello de creer que Gabo sigue siendo un Dios de la narrativa.
Y podría seguir esbozando docenas de críticas más, pero no valdría la pena, porque el meollo del tema no está ahí, sino en el género (no masculino) de la autora.
Conozco escritoras que por nada del mundo se dejarían encasillar dentro del término de “literatura femenina”, y comprendo sus motivos. Literatura femenina suena a insulto. A un subgénero literario. A un arte de menor calidad. A poetiza y no a poeta. Pero bueno, si en esas mismas se hubieran puesto los negros de EEUU, en lugar de reivindicar su negritud, habrían tomado las mismas pastillas que Michael Jackson. Pero no lo hicieron. Por el contrario, de forma muy inteligente transformaron el insulto de los “blancos” en su orgullo.
Pues bien, ¿por qué no vamos nosotras (en femenino) a reivindicarnos de igual forma como escritoras mujeres y a enaltecer la literatura femenina con trabajo y calidad? No hacerlo, es caer en la trampa que el patriarcado nos ha tendido: hacernos sentir vergüenza por haber nacido mujeres y tener que estar todo el tiempo disculpándonos por ello.

3 ene. 2010

Herta Müller y el inicio de otro año

Y comenzó el año. Muy nublado eso sí. No pude entonces dejar de pensar en el desbarajuste climático en que estamos viviendo. Desde hacía mucho oíamos hablar de que el planeta se iba a acabar, de que había que cuidar a la “madre tierra”, etc. Pero creo que jamás pensamos que sería cierto ni que sería tan pronto. Pero es que el descuido en que hemos caído ha sido garrafal. Creímos que íbamos a poder utilizar bolsas, envases y demás objetos contaminantes, sin que esto resultara en un daño. O peor aún, creímos que el daño “no se notaría”. Y se notó. Ahí tenemos el Lago de Atitlán que es un horrendo grito del ecosistema. Y es que ahora que iba de Panamá a Guadalajara, vi por la ventana un lago que según mis cálculos debía ser Atitlán. Lo que me llamó la atención es que el lago que veía tenía una isla al centro, y hasta donde yo recordaba Ati carecía de una. Luego observé mejor y me di cuenta de que la isla no era tal, sino la famosa cianobacteria que se acumuló al centro del lago y da la idea de tierra seca.
Por otro lado, me acabo de desayunar todos los periódicos atrasados y los del día. Veo que el mundo sigue igual, que los muertos se siguen muriendo (o los siguen matando), que la pobreza y la desigualdad no cambió en nada con el año nuevo y que aún nos seguimos jactando del avance y el progreso de nuestros países respectivos, cuando tal desarrollo no es más que cosmético y alcanza tan sólo a las principales ciudades y a algunas personas.
De taco de ojo –eso sí– me regalé el libro “Un rincón mágico” (1994) del Banco Agrícola, en el cual se mostraron en su momento las mejores fotografías aéreas que los salvadoreños hayamos visto de nuestro país. Un país que hasta 1992 estuvo en guerra, y que por lo mismo, no pudimos visitar con facilidad. Yo recuerdo la primera vez que vi estas fotos. Simplemente no lo podía creer. Para mí era impresionante que El Salvador tuviera esas costas, esas bocanas, ríos, lagos, bósques, etc. y que yo no las hubiera (haya hasta la fecha) visto. Por eso me lo compré en esta Navidad, porque son las fotos de El Salvador que yo conocí: sin tanto centro comercial, sin tantas calles nuevas, sin tantos pasos a desnivel ni edificios. Una ciudad más bien ochentera, pero que fue la que se quedó guardada en mi imaginario capitalino.
De recomendación de año nuevo: léanse el discurso de aceptación del Nobel de Herta Müller. La mujer que, no sólo tiene ideas brillantes, proyecta unas imágenes que casi parecen película. Ya me hice de dos ejemplares de su obra: compré uno y Hilma me regaló el otro, así que, en cuanto los haya leído, se los comentaré. Por ahorita, me quedo con sus memorias sobre la libertad.

30 dic. 2009

2010


No, no es fácil escribir cuando se está enfiestado. Menos cuando se tiene un sol blanco sobre un océano brillante. Menos si una anda emocionada porque va a ver a algunos amigos queridos. Y sin embargo, cuánta falta hace sentarse a ordenar pensamientos.
Hace algunos días platicaba con Hilma lo tediosa que puede llegar a ser la Navidad. Pero más que la Navidad, la compra de regalos (unos obligados y otros por el gozo que produce ver la cara de felicidad de los niños), las carreras, etc. Pero cuando llega el conteo final de un período inexistente -como son los 365 días que tiene un año-, una siente la obligación de ver hacia atrás y sacar las cuentas de lo hecho hasta ese momento: el proyecto que sí se llevó a cabo, los planes que no se hicieron realidad y que quién sabe si se harán el año entrante, la dieta que se rompió, el propósito que (aceptémoslo) jamás fue serio, la gente que se fue, el vicio que no se pudo abandonar, la gente que llegó, los amigos con quienes nunca fue posible juntarse, los libros que se compraron y los que no se pudo, los leídos y los que aún esperan en los estantes, y mil etcéteras más.
Pero ya lo pasado, pasado es. Ahora el cuete vendría siendo el futuro: ¿qué cosas nuevas nos traerá el año entrante? Porque decir 2010 es decir una cifra extraña. Un número que más parece de ciencia ficción (2012 se queda chiquito) y que por otro lado es perfecto por ser una cifra redonda y que, por lo mismo -siendo lo supersticiosa que con el tiempo aprendí que era-, me da miedo.
Uno debe ser positivo, me dijo alguien hoy. Si no se atraen sólo cosas malas.
Entonces, le pregunté, ¿quiere decir que a la gente que le pasan cosas malas es culpable por haberlas pensado antes?
Lo cierto es que en estas fechas sólo se habla de las cosas positivas, de los planes y del futuro. Pero la gente olvida que con el tiempo (si es que éste existe) también vienen cosas no tan buenas.
¿Para qué pensar en eso ahora?, diría esa misma persona. Pues, le respondería yo, para ser conciente de que el año entrante, como fue el pasado, como serán los próximos, no son cápsulas aisladas sino la continuidad de una historia. Una historia que siempre está constituida de cosas buenas y cosas malas. Cosas que en definitiva forman parte de un todo al que llamamos vida, y a la cual no queda otra más que vivirla con lo que venga. Por eso más que desear un buen año a la gente que queremos, deberíamos desearles un año que aporte a sus historias de vida. Un año que haga que lo vivido y lo por vivir, se convierta en una buena historia para ser contada algún día. Carpe diem.

11 dic. 2009

¿Y si fuera Disneylandia?

Uno vive y ve cosas surrealistas en la Fil. Como por ejemplo una inmensa cola en Santillana para obtener el autógrafo de Jordi Rosado que escribió un libro por ahí de quién sabe qué, mientras un autor de los llamados “serios” se queda esperando a que alguien lo pele en el mismo stand. Confieso que yo tampoco lo conocía al pobre, pero por la forma en que miraba todo aquello, pienso que él también se sentía un desconocido.
Otra cosa extraña fue estar en la cafetería de la Fil tomándome una coca-cola, cuando de pronto vi venir una oleada de gente. Al centro, Carlos Fuentes caminaba erguido, como indiferente al revuluco armado por su presencia y con una media sonrisa que lo decía todo. Al menos para mí, que este año no lo fui a buscar.
Otro evento del tercer tipo fue salir del baño y ver pasar frente a mí a Orhan Pamuk (Premio Nobel), y no tener ni un lápiz ni un papel.
Otro: equivocarse de puerta para ver caminando por el pasillo, con cara de aburrido al premio Fil de este año: Rafael Cadenas, y salir huyendo de ahí como si le hubiera salido a uno el susto.
Otra más, estar comprando el libro de Cristina Rivera Garza en el stand de Tusquets, cuando se la ve aparecer, y ahí mismo, in situ, pedirle el autógrafo y platicar con ella un rato.


Y otra más: llegar a la presentación del libro “Como ser una buena lesbiana”, de Ana Francis Mor (cabaretera, reina chula, pero –como ella misma dice—ante todo lesbiana (segunda, de rojo a la derecha)), presentado, entre otras, por Lidia Cacho (primera a la izquierda), y apenas alcanzar a coger asiento porque resulta que todas las lesbianas de Guadalajara se dieron cita ahí y apenas cabía un alma. La presentación, sobra decir, estuvo más que divertida gracias a una imitadora de Silvia Pinal y la autora misma.


Finalmente, salir de la Fil cansada de tanto caminar, tanto ver libros y escuchar tanta presentación, cruzar la calle, sentarse en el Hilton a tomar una margarita de mamey y encontrarse a Rosa Montero haciendo una entrevista y no aguantarse las ganas de tomarse una foto con ella. Mujer muy simpática por cierto.

2 dic. 2009

De los clásicos mexicancos de mi niñez, o de cómo la locura fue una vez cosa de risa

Siempre que vengo a México me maravillo con las similitudes que encuentro entre este país, que otrora fuera nuestro Virreinato, y el resto de Centroamérica.
Existe aquí un canal llamado Clásico, donde retransmiten los programas de los setentas y ochentas. Silvia y Enrique (Pinal y Guzmán) son una muestra de ello. El programa, producido aún en blanco y negro, muestra una faceta (al menos para mí) desconocida de los papás de la hoy famosa Alejandra Guzmán. Silvia Pinal, evidentemente unos años mayor que él, intenta ser cómica sin perder el glamour, pero pocas veces lo logra. Lo de perder el glamour, digo, porque es muy cómica. A él el glamour le “vale gorro”, y es tremendamente sarcástico y muchas veces hasta cruel en sus bromas. Pero sus buenos momentos de comicidad son para morirse de risa.
Chespirito no podía faltar. Una doña Florinda rubia y muy delgada es la representación de la moda setentera (a lo Farrah Fawcett).
Capulina, los Polivoces, Chiquilladas, La Carabina de Ambrosio, el Pirruris (tururú), El loco Valdéz y otros, son transmitidos desde un pasado de infancia.
Pero lo que más me ha impactado es el derroche de machismo de los guiones. Hombres que abordan a mujeres en la calle, y al ser rechazados se creen en el derecho de preguntarles: “¿Y tú qué te crees para rechazar a un hombre como yo?”. O en el caso de Hogar dulce hogar, en que Lucha (la bodoquito) amanece un día histérica, fuera de control, y decide ir a un psiquiatra. El médico le dice que no está loca, sino frustrada, ya que su marido (Sergio Corona) es un tipo que la desilusiona todo el tiempo con su falta de decisión. Pero cuando ella lo expresa en una comida con sus vecinos, el vecino inmediatamente reacciona acusándola de injusta. “¿Cómo es posible que permitas que un extraño diga semejante cosas de tu marido? Tú, que lo conoces de tantos años, sabes bien que es un hombre bueno, porque te quiere, te consiente y sobre todo, ¡te aguanta! La del problema eres tú. Por ambiciosa, por materialista, por mala, por cruel.” Y todo ello, aunque ustedes no me lo crean, debía ser tomado a broma por la audiencia televisiva. Hoy día dicha escena resulta francamente indignante.
Esta mañana me entrevistaron en una radio de Guadalajara, y justamente hablé de este programa de TV, como ejemplo de la falta de respeto hacia las mujeres. Por la tarde, una señora llegó al stand de F&G. Me dijo que había oído el comentario por la radio y había venido por ello a comprar el libro, lo que me halaga tremendamente. Saber que puede ponerse palabras a “el problema sin nombre”, parece que está comenzando a ser una opción para todas las Luchas que aún existen.
Mañana, Mario Vargas Llosa en la Fil. Ya les contaré qué tal.

30 nov. 2009

Chavela Vargas en la Fil 2009

María Cortina y Chavela Vargas


Chavela Vargas, a sus 90 años, sigue siendo un ícono mexicano.
Una de las mujeres más importantes de México junto a Frida Kahlo, presentó ayer su libro "Las verdades de Chavela" en la Fil 2009.
Transportada en silla de ruedas, llevando lentes oscuros y con un evidente rostro de cansancio, escuchó a sus amigos hablar de ella, de su vida, de sus amores, de sus desmadres y de sus borracheras.
María Cortina, Ana Gloria Moya, Carlos Monsiváis, Eugenia León y Ana Teresa Ramírez fueron los encargados de comentar ciertos pasajes del libro que, según parece, es una oda a su vida, a su libertad y a su lucha por reivindicar su lesbianismo, vivido en un inicio en secreto, hoy en total publicidad y orgullo.
Chavela Vargas, Carlos Monsiváis y Ana Gloria Moya

Cortina fue la periodista que durante varios meses sostuvo pláticas con Chavela. Ésta, entre cenas y cafés, le fue contando de a poco su vida, sus recuerdos -los que Ana Gloria Moya calificó de proustianos- sin discriminar y sin dejar de volver a los pequeños detalles.
Ana Gloria hizo un breve recuento del libro. Un análisis de las ideas que en él se busca transmitir y del valor histórico y testimonial que conlleva.
Eugenia León, cantante muy famosa y querida por la gente, contó quién era Chavela: la lesbiana, la transgresora, la vieja loca, dijo. Y Chavela sonrió con esfuerzo. Luego, a solicitud de Carlos Monsiváis, cantó a capela un par de melodías. La mejor cantante de México, diría Chavela luego.
Monsiváis, por su lado, hizo un análisis de las motivaciones sentimentales de las canciones de Chavela. Leyó un ensayo de cinco páginas, pero que al parecer, había sido celebrado momentos antes con un tequilita, ya que le costó muchísimo trabajo leerlo.
Chavela intentó dar un pequeño discurso, que le salió más como un reclamo a la vida por haberla dejado en silla de ruedas y por no permitirle cantar. Antes- dijo- yo podía salir por mi casa a caminar. “¿Cómo le va vecina? ¿Cómo amaneció de la borrachera de ayer?” (y el público rió). Hoy ya no puedo. Hoy todo eso me cuesta. Ya en mi vida no hago nada.
Al final, la gente le aplaudió muchísimo, pero quedó en el ambiente una especie de melancolía por comprobar que Chavela ya está muy agotada, aunque con muchas ganas de vivir.
Un momento emocionante de la presentación fue cuando le anunciaron a la intérprete que le sería regalado el manuscrito original donde Frida Kahlo habla de ella. Un historiador mexicano subió al escenario a entregárselo en un folder verde, el cual fue hojeado por Chavela y luego por Monsiváis.
Se la llevaron igual que entró, en silla de ruedas, haciendo su mejor intento y queriendo volver a ser lo que fue.
“Soy Chavela Vargas, tengo noventa años y estoy viva. Viva de tanto vivir, de tanto amar, de tanto gritar que estoy viva, como la vida, como el color rojo, como los recuerdos rojos que saben a pan”, dice un fragmento de su libro.

29 nov. 2009

Inauguración de la 23ª Feria Internacional del Libro en Guadalajara, y entrega del premio Fil de Literatura a Rafael Cadenas

La inauguración de la Fil fue celebrada esta mañana. Antonio Villaraigosa, Alcalde de la ciudad de Los Ángeles –ciudad invitada de esta 23ª edición de la feria- fue el encargado de dar las palabras inaugurales. ¿Dónde se encuentra la identidad de un pueblo?, preguntó en su discurso, para afirmar a continuación que ésta no se encuentra en la cantidad de productos que importa, ni en lo que produce, ni en lo que comercia, sino en las palabras de sus poetas, en los sonidos de sus músicos y en las imágenes de sus artistas.
Villaraigosa, que ha sido recibido con gran entusiasmo en Guadalajara por ser el primer descendiente de mexicanos en presidir la que, según él, es la segunda ciudad mexicana en importancia, ya que alberga a por lo menos tres millones de mexicanos, afirmó que ya no es tiempo de hablar de muros, sino de puertas, y prometió que habrán más posibilidades para abrir puertas para los mexicanos en Los Ángeles.
En el mismo evento fue entregado al poeta Rafael Cadenas el premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2009.
Adolfo Castañón fue el encargado de leer la semblanza del ganador del premio, y a continuación Cadenas dio un emotivo discurso, el cual comenzó afirmando su voluntad de pasar siempre desapercibido, y su imposibilidad para hacerlo en esta ocasión.
El poeta, nacido en Venezuela en 1940, se ha destacado, según Castañón, por desarrollar en su obra una búsqueda de expresiones auténticas, así como por encontrar la relación entre la ética, el lenguaje y la poesía. “No quiero estilo, sino honradez”, afirma el galardonado en uno de sus poemas.
Cadenas, por su parte, afirmó que Venezuela tiene una deuda inmensa con México, ya que ésta última nación acogió a muchos de los desterrados venezolanos. Agradeció además a México por su literatura, por sus autores, por sus traductores y por sus publicaciones, que tanto han aportado al arte literario latinoamericano.
La poesía- dijo- ha sido siempre el arte que cuenta menos si se piensa en la dimensión cuantitativa. Pero en la actualidad las lecturas en público, los festivales, los concursos que desembocan en publicaciones, las conferencias, los talleres, los conversatorios y el Internet, han ayudado a difundirla. La poesía –agregó- ya no es lo que solía ser hasta el simbolismo y el modernismo latinoamericano. Han aparecido movimientos modernos que la convirtieron en lo que hoy hacen los poetas. Los moldes que duraron siglos se rompieron, luego se buscaron otros para llenar el vacío. Hoy, los poetas tienen la libertad de poner los versos como deseen. Según Cadenas intentar responder a la pregunta de si la poesía es capaz de salvar al mundo, es desmesurado, y algo que sólo Dios podría responder.
Luego, en rueda de prensa, tuve la ocasión de preguntarle al poeta venezolano cómo veía él el futuro de la poesía, dado que en regiones, como Centroamérica, aún se sigue intentando salvar al mundo a través de la misma. –El futuro de la poesía- me respondió- dependerá de los eventos que ocurran. Pero como no es posible preverlo, también es otra pregunta que habría que planteárle a Dios.

28 nov. 2009

La Fil en la mañana inaugural

Y finalmente pudimos entrar a la Expo. El local de la Feria es algo así como la Feria Internacional de El Salvador (hoy Centro de Convenciones, creo) o el Parque de la Industria en Guatemala, sólo que dichas instalaciones jamás están desocupadas: siempre hay algo.

En Guadalajara se celebran dos festivales internacionales importantes: El festival internacional de cine y la Fil. Ah, y el festival internacional del mariachi, que se lleva a cabo de septiembre, pero que cuenta con su propia plaza. Durante el mismo, decenas de mariachis de todo el mundo (Bélgica, Japón, EEUU, México (por supuesto), etc.) desfilan por una de las calles del centro de Guadalajara. (Y sí, ya sé lo que están pensando, pero dicen que el mariachi japonés fue uno de los mejores de este año… ).

Obvio que lo primero que hice fue ir al stand de F&G, ubicado en el salón internacional, donde estaba Raúl Figueroa sacando cajas y cajas de libros. Yanira Gálvez llegó un par de horas después de Guate.


El stand de F&G (y no porque sea mi editorial) es uno de los más vistosos y bonitos. Se mira al no más entrar al salón y miren no más, ¡qué belleza de libros tiene!
En el salón central la gente corría tratando de dejar todo instalado para hoy. Si una no se andaba con cuidado fácil se chocaba con algún tipo cargando una escalera, cajas tiradas por ahí o con un rollo de alambres.
En el salón central la gente corría tratando de dejar todo instalado para hoy. Si una no se andaba con cuidado fácil se chocaba con algún tipo cargando una escalera, cajas tiradas por ahí o con un rollo de alambres.

Los Angeles, ciudad invitada a esta feria, ya montaron sus "pequeños" atractivos, como este Chevrolet modificado y que, según dice en el rótulo, es un “orgullo mexicano” exhibido en los Angeles. (He ahí porqué en EEUU nos ven medio extraño.)


Hoy por la mañana vamos a tener la ceremonia inaugural de la Fil, con la entrega del Premio Fil de Literatura en Lenguas Romances a Rafael Cadenas.

A las 7 pm Carlos Fuentes presentará su nuevo libro “Adán en el Eden”, que según entrevista hecha al autor, manifestó que se trata de una novela periodística sobre la violencia que está afectando a México en la actualidad. El libro ya fue presentado en la Feria del libro de Santiago de Chile.

A las 5 pm se presentará también el libro autobiográfico de Chavela Vargas: “Las verdades de Chavela”, mismo que será presentado por Carlos Monsiváis y Ana Gloria Moya, quien el domingo presentará mi novela en la Fil.

Pd.: Estoy ya en el Food Court de la Fil. Estoy teniendo problemas para conectarme a Internet en el hotel, pero espero que ahora que ya tengo acceso al salón de la prensa, la cosa no sea tan complicada y poderles subir más fotos para que vean cómo está esto ya de atestado y en movimiento.



26 nov. 2009

Desde Guadalajara, con amor

Y así está Guadalajara, según el diario El Informador:

El ayuntamiento de Guadalajara desea que la ciudad sea leída. Por dicha razón están sustituyendo 450 mil placas de la nomenclatura en 180 manzanas del Centro Histórico (que sí es histórico y está muy bien conservado). 8.5 millones de pesos habrán de invertir para que los turistas y tapatíos puedan “navegar “ la ciudad sin perderse. Y no es mentira, bien rotuladita está toda y es bien fácil dar con las direcciones.

Templo de la Merced, en Avenida Hidalgo


Venden carro, marca Linconl navigator, automática, de 9 asientos y aún le queda baúl, tapicería de cuero beige, 4x2, al módico precio de $649,900 (de EE.UU pues) y todavía agregan: “Desde aquí todo se ve más pequeño. Inclusive el precio”.

Por su labor en la formación de lectores (¡óigase bien!) el presidente de la Fil, Raúl Padilla López, y Carlos Álvarez del Castillo, Director de El Informador, recibieron el premio que año con año otorga la Asociación Nacional de Investigación en Literatura Infantil y Juvenil. El premio fue entregado ante la presencia de reconocidos escritores, ilustradores, artistas y académicos (¿y los lectores?).

El astronauta mexicano, José Hernández Moreno, fue recibido en San Lázaro por los legisladores y le fue otorgado un reconocimiento por “sus éxitos que enaltecen a México”. (Héroe de chicos y grandes, sin duda.)

Nubia Macías, presidenta de la Fil, afirmó en una entrevista que esperan que la Fil, que este año celebra su 23ª edición y contará con más de 600 actividades, siga siendo la referencia mundial del libro en español y un lugar de encuentro. La Fil costará este año 61 millones de pesos (de los cuales Concultura aporta 4 millones). “Los libros pueden ser un buen refugio para la crisis, son espacios de recreación”, afirmó la Directora de la Fil.

Y parece que México va a producir vacunas contra al virus A H1N1. La cosa es que los que sean alérgicos al huevo no se pueden vacunar, porque ésta se cultiva precisamente en huevos y, por lo mismo, la vacuna contiene residuos de estas proteínas. Las embarazadas serán las primeras. (Las cosas de las que se viene una a enterar.)

Pica… porte

Anflopo

Se asegura que en Jalisco
Ha bajado la violencia
En contra de las mujeres
¿el machismo en decadencia?
En los pueblos puede ser
Que esto sea una realidad,
No porque el hombre sea noble
Y aborrezca la crueldad…
…Es porque allá las mujeres
Solas se suelen quedar,
¡los maridos todo el año
Van al Norte a trabajar!

Según datos de la ONU, el 70% de las mujeres han sufrido alguna vez en su vida, algún tipo de maltrato por parte de hombres. El psicológico es el más usual.

Pd.: En la foto, el templo de la Merced, a un costado de la Catedral, en donde el Cura Hidalgo reunió a las familias criollas para convocarlas a unirse a la causa independentista. El Cura se vio imposibilitado para utilizar la Catedral (2ª foto) ya que estaba cerrada por mil candados, dado que adentro se guardaban las joyas y bienes de valor de las familias españolas que se oponían a la independencia de la Corona. ¿Suena conocida la historia, verdad? Sólo que esa otra vez, Anastasio Aquino sí se llevó las cosas y se coronó Rey de los Nonualcos.

25 nov. 2009

En tránsito por Panamá hacia Guadalajara

Hoy Panamá estaba lluviosa. Como descubrimiento, vi que las capas de nubes de lluvia, contrario a lo que se mira desde abajo, son varias. Una sobre las otras y en pedacitos. Sobre ellas el sol parece consumirlas.

Punta Pacífica desde la ventana del departamento de Ivania

Luego de 24 horas en Panamá, una cena exquisita con Ivania en el casco antiguo, llegué hoy a las 2 pm a Guadalajara.
Al pasar por migración el sistema marcó un error en mi visa que, luego de 45 minutos, nadie supo determinar qué era. Me hicieron firmar un acta donde me daban por enterada. Supuestamente el asunto quedaba resuelto para futuras ocasiones. (Eso espero.)
Mientras tanto, en la sala de migración se formó una reunión de visitantes de la Fil, todos víctimas del mismo error. Dominicana, Ecuador, El Salvador… Llegamos entonces a la conclusión de que el verdadero problema era ser extranjeros y latinos.
Luego aduanas. La revisión de equipaje que, hasta donde yo recuerdo, no fue así el año pasado, resultó un tormento. Resulta que miembros del ejército mexicano, dotados con un par de guantes de hule, supongo que especializados en detectar escondites, le revisan a uno todo… pero todo. Mis proteínas y las Advil (¿?) dieron lugar a preguntas. Los pobres perros flacos y adictos caminaban desesperados entre las maletas. Y, como preguntó un librero dominicano: ¿Qué pasa si me huele porque siente el olor de mi perro? No tenga pena, le dijeron. A estos perros no les interesa eso. (Pobres animales.)
Guadalajara, por su parte, calurosa pero rica. No hay la humedad espantosa de Panamá, que ayer casi me mata al caminar en la calle y que de verdad hace difícil que los pulmones cojan oxígeno.
Ya instalada, maletas desempacadas y zapatos cómodos, cené tacos de carne con tres salsas y una sopa de fideos exquisita. Y es que si algo me encanta de México es su comida. (Y nótese que yo soy un desastre con la comida.)
El peso devaluadísimo. $13 por $1 hace que todo valga casi la mitad que en Guate. Ni modo, la crisis parece tener al fin un beneficio para nosotros los tercermundistas.
Recién chateé con una amiga, que está en otra feria del libro en el extremo opuesto a mí, y me dio gusto oírla tan contenta.
Les dejo esta cita que hoy leí en un mail que me remitieron de la dirección de prensa de la Fil, y que me pareció muy buena:

“No todos somos Carlos Fuentes, pero muchos tenemos talento, técnica literaria y una voz nueva que merece ser conocida. Sólo el tiempo dirá si somos herederos de Fuentes, Borges, Cortazar o incluso mejores que ellos.” Rebeca Gómez Galindo en referencia a los autores noveles y los obstáculos que enfrentan.


En la foto, una valla gigante ubicada frente a mi hotel, atrás de la Fil.

El apoyo que recibe esta feria es impresionante, y la publicidad que se le hace algo que nuestros pueblos centroamericanos jamás han visto… pero que ojalá algún día vean.

Mañana voy al centro de paseo. El hospicio Cabañas, donde hay varios murales de Clemente Orozco y unos naranjos que en esta época están cargados, es el objetivo. De almuerzo, unas tortas ahogadas con una Estrella bien fría.

20 nov. 2009

Tres novelas centroamericanas, por vez primera en la Fil de Guadalajara

Los libros centroamericanos, representados por F&G Editores, por 13avo. año consecutivo, se van a la Fil de Guadalajara.

Espirales de Javier Mosquera, ni Chicha ni limonada de David Unger y Los locos mueren de viejos, que ya es de ustedes conocida.

13 nov. 2009

Héctor Fernández Álvarez en Guatemala, por Margarita Carrera


Este día, Margarita Carrera, publicó en su columna cultural de Prensa Libre, una reseña de la charla que en días pasados sostuvimos en Sophos con el Dr. Héctor Fernández Álvarez, quien vino a Guatemala para impartir una serie de charlas en el Departamento de Psicología de la Universidad del Valle de Guatemala.

Fui invitada por Ana Lucía Cordón a realizar un conversatorio con este importante psicoterapeuta, que, además de ser un investigador renombrado, presidente de la Sociedad Interamericana de Psicología y de la Asociación Latinoamericana de Psicoterapia Cognitiva, acaba de ganar el más prestigioso premio que puede obtener un psicólogo: el International Sigmund Freud Award for Psychotherapy de la ciudad de Viena.

Y como si todo ello fuera poco, Héctor Fernández Álvarez resultó además ser un ser humano muy cálido, muy conversador y muy interesante.

Les comparto pues, aquí, la columna de Margarita.


Revelaciones: Entrevista de Handal

Por Margarita Carrera


10:09 12/11/2009

Vanessa Núñez Handal no solo ha destacado como novelista, ya que es catedrática universitaria y promotora de la cultura.

Hace varias semanas invitó al doctor Héctor Álvarez Hernández, argentino especialista en psicoterapia, a dar pláticas en la Universidad del Valle y en la librería Sophos. Yo acudí a esta última actividad y observé la pericia de Vanessa en el diálogo que sostuvo con el doctor. Se trataba de una charla informal sobre los aportes de Fernández en el campo de la psiquiatría y el psicoanálisis. Se habló de cómo uno de los mayores aportes en la psicoterapia es “la integración”, tendencia que busca trascender las orientaciones estrechas de las “escuelas” psicoterapéuticas. Al realizar esta labor, se logra liberar a los profesionales de la psicología del encastillamiento en que se encontraba esta ciencia.

Pero la “integración”, tal como comentó Fernández Álvarez, no siempre fue la corriente principal, sino durante mucho tiempo esta corriente como sus practicantes, él incluido, debieron soportar cierto aislamiento profesional.

Además de referirse a la psiquiatría, hizo hincapié en cómo la psicología está íntimamente ligada a la literatura. Empezando con Freud, me dije, al recordar todos sus análisis aplicados a diversas obras de Shakespeare y otros autores. Es más, el “complejo de Edipo” lo toma de la obra “Edipo rey”, de Sófocles. Clara alusión al apego del hijo varón (cuando es niño) a la madre. En su obra “Psicoanálisis aplicado y técnica psicoanalítica”, habla, en el capítulo I, de “El poeta y la fantasía”, en donde concluye que “el verdadero goce de la obra poética procede de la descarga de tensiones dadas en nuestra alma… el poeta nos pone en situación de gozar, sin avergonzarnos ni hacernos reproche alguno de nuestras propias fantasías”, que generalmente esconden los deseos ocultos. Sus análisis sobre “Hamlet”, “Ricardo III” y “Macbeth” deberían ser conocidos por los críticos de la literatura.

Fernández Álvarez también hizo relación a este enlace. Él mismo tiene faceta de escritor. Con una novela publicada, “La distancia”, por el Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 2002, comprueba cómo la literatura está íntimamente ligada a la psicología. Autor de varios libros de texto, los oyentes se refirieron a estos. Vanessa supo conducir los diálogos y las preguntas. Ella misma, conocedora de la psicología profunda, escribe una estupenda novela “Los locos mueren viejos”, bellamente publicada por F&G editores. A pesar de ser tan joven, logra realizar una pequeña obra maestra. Bien escrita, apasionante y con una hondura psicológica que nos hace penetrar en el inconsciente de su personaje principal. “El odio, la culpa y el sufrimiento cruzan esta novela hasta convertirla en la angustiosa narración de una niña” excepcional, inteligente, sensible, que al no soportar la realidad crea su propio mundo, pleno de contradicción existencial.

“Su intenso interés por desentrañar la psique humana la ha llevado a ahondar en temas psicológicos y filosóficos. Ha publicado algunos de sus ensayos y relatos en revistas y antologías”.

La novela de Handal lleva un epígrafe de Michael Foucault, tomado de su “Historia de la locura en la época clásica”: “El gran círculo se ha cerrado. En relación con la Sabiduría, la razón del hombre no era más que locura; en relación con la endeble sabiduría de los hombres, la Razón de Dios es arrebatada por el movimiento esencial de la locura”.

9 nov. 2009

URGENTE: El Salvador necesita ayuda

Ida dejó al menos 130 muertos en el último fin de semana, numerosos desaparecidos en derrumbes, aludes y desbordamiento de ríos, y más de 10,000 personas damnificadas y otras 3,000 evacuadas de sus viviendas.
Los daños aún no se han calculado, pero se teme que sean tan graves como los dejados atrás por el huracán Mitch o los terremotos del 2001.
Los departamentos de San Salvador, La Libertad y San Vicente han sido los más afectados.
Lo terrible del asunto es que aún se espera más lluvia.
Se están formando redes de ayuda para la gente que resultó damnificada. Toda ayuda es bienvenida. Para mayor información de qué enviar, les copio este link con respecto a las necesidades señaladas por el gobierno.
En Facebook existe además un grupo llamado “Grupo de ayuda a damnificados del huracán Ida”, el cual señala que toda ayuda puede ser enviada a la 1a Calle Poniente y 63 Av. Norte, Edificio A&M Local B-7, Colonia Escalón.
Para los residentes en Guate favor comunicarse a mi correo electrónico: nunezhandal@gmail.com, a fin de ver la forma de enviar la ayuda.
Se agradece de antemano lo que por nuestros compatriotas pueda hacerse para mitigar su angustia.
Saludos.
Pd.: Otros centros de acopio son: Fusal, Ministerio de Gobernación, Universidad Centro Americana UCA, Universidad Matías Delgado, ACAP, todas las Casas de la Cultura, Alcaldías Municipales, TCS, Radio Corporación FM, Frente al CIFCO, Comité de Proyección Social, Instituciones Gubernamentales.
Y si se desea comprar víveres o donar dinero através de una fundación, he aquí los datos:
Glasswing International, 87 Avenida Norte, #720-D, Colonia Escalón, Tel.: 503-2252-1401 / 1414, Base Line EEUU 203-659-0367.
Y para los residentes en EEUU: Glasswing International, USA, 25 Orchard Street, Amherst, MA, 01002413-992-6558

8 nov. 2009

Manierismo barroco centroamericano, o de la angustia de la posmodernidad


La teoría del arte dice que para que se produzca una gran obra hay necesidad de un período previo de acumulación durante el cual se tiende a imitar a los grandes maestros. Esto último se conoce como “manierismo”, es decir: hacer las cosas a la manera de.
Pues bien, así me siento yo culturalmente. Estoy en un periodo de acumulación de información, profundización de algunas cosas, conocimiento de otras nuevas y sí, para qué negarlo, también me siento un tanto perdida.
Tres años de docencia universitaria lo dejan a una vaciada. Tres años de repetir ideas que en un momento parecieron nuevas pero que ahora, luego de tanto repetirlas y explicarlas, se van gastando y le van dejando a uno “la placa de convicciones e ideas” como la suela de un par de zapatos viejos. Y entonces hay que botarlas.
Latinoamérica y su crisol de realidades fueron un primer punto de partida. Luego Centroamérica. ¿Quiénes somos? ¿Por qué no es posible saber qué hay debajo de la máscara? Y el horror de descubrir que bajo ésta no hay nada.
Somos pues seres sin identidad, más que la que nos ha venido de Occidente: MTV, las revoluciones marxistas, la música pop, el cine mexicano, la moda gringa, la comida rápida, los programas hechos en serie y sí, como siempre, la religión católica.
Vivimos en una realidad que se destruye y se vuelve a construir ante nuestros ojos: los caudillos de siempre, las clases poderosas, el café que se niega a morir y que aún dibuja nuestros paisajes, las secuelas de las guerras, la corrupción, las maras y el narcotráfico. Se trata pues de un continuo y esquizofrénico entrar y salir de la posmodernidad.
La violencia es quizá nuestro único distintivo permanente. Violencia posindependentista, liberal, oligárquica, guerrillera y del crimen común y organizado.
Y ante tantos nuevos “imputs” que una recibe día con día (valga decir que ya es imposible leer el periódico o ver las noticias mientras se come) siento la necesidad de cargarme con información más actualizada, ya que me está resultando evidente que la que llevo en el disco duro desde hace aproximadamente un par de años, ha quedado obsoleta para comprender mi realidad. En otras palabras ha llegado el momento de prescribirme inyecciones de posmodernidad intravenosa. Dolorosas sí, pero necesarias.

5 nov. 2009

Suplemento cultural de Contrapunto: Mujeres creadoras

La revista Contrapunto sacó en su suplemento cultural de esta semana, un especial sobre mujeres creadoras en El Salvador.
Alexia Miranda en arte visual, Yanira Elías en pintura, Pamela Robin en la música, Lissette Lemus y Marta Díaz Colocho en la fotografía, Lya Ayala en poesía y Vanessa Núñez Handal (o sea yo) en la narrativa. Pueden ver el suplemento aquí, el cual muestra diversas facetas del arte de mujeres salvadoreñas, un poco sobre su vida y sobre su obra.
Un honor pues para mí compartir este espacio con varias mujeres cuya obra admiro hace mucho.