11 dic. 2009

¿Y si fuera Disneylandia?

Uno vive y ve cosas surrealistas en la Fil. Como por ejemplo una inmensa cola en Santillana para obtener el autógrafo de Jordi Rosado que escribió un libro por ahí de quién sabe qué, mientras un autor de los llamados “serios” se queda esperando a que alguien lo pele en el mismo stand. Confieso que yo tampoco lo conocía al pobre, pero por la forma en que miraba todo aquello, pienso que él también se sentía un desconocido.
Otra cosa extraña fue estar en la cafetería de la Fil tomándome una coca-cola, cuando de pronto vi venir una oleada de gente. Al centro, Carlos Fuentes caminaba erguido, como indiferente al revuluco armado por su presencia y con una media sonrisa que lo decía todo. Al menos para mí, que este año no lo fui a buscar.
Otro evento del tercer tipo fue salir del baño y ver pasar frente a mí a Orhan Pamuk (Premio Nobel), y no tener ni un lápiz ni un papel.
Otro: equivocarse de puerta para ver caminando por el pasillo, con cara de aburrido al premio Fil de este año: Rafael Cadenas, y salir huyendo de ahí como si le hubiera salido a uno el susto.
Otra más, estar comprando el libro de Cristina Rivera Garza en el stand de Tusquets, cuando se la ve aparecer, y ahí mismo, in situ, pedirle el autógrafo y platicar con ella un rato.


Y otra más: llegar a la presentación del libro “Como ser una buena lesbiana”, de Ana Francis Mor (cabaretera, reina chula, pero –como ella misma dice—ante todo lesbiana (segunda, de rojo a la derecha)), presentado, entre otras, por Lidia Cacho (primera a la izquierda), y apenas alcanzar a coger asiento porque resulta que todas las lesbianas de Guadalajara se dieron cita ahí y apenas cabía un alma. La presentación, sobra decir, estuvo más que divertida gracias a una imitadora de Silvia Pinal y la autora misma.


Finalmente, salir de la Fil cansada de tanto caminar, tanto ver libros y escuchar tanta presentación, cruzar la calle, sentarse en el Hilton a tomar una margarita de mamey y encontrarse a Rosa Montero haciendo una entrevista y no aguantarse las ganas de tomarse una foto con ella. Mujer muy simpática por cierto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Rosa Monterooooo!!! la amoooooooo!!! YO

Angel Elías dijo...

Creo que todas las ferias son de alguna manera similares, siempre se llevaran las palmas aquellos quienes los dioses de la fama y la fortuna le sonrien.

Otros en cambio deben conformarse con no ser reconocidos ni por su familia... jejejeje

Los encuentros en las FIL siempre dejan un sabor especial...

Vanessa Núñez Handal dijo...

Sí fijate. Amado amo es mi libro favorito de ella.

Hola Angel. Y sí. Es que las ferias son un poco para eso: un tipo show donde la gente quiere ver a los famosos, pero también donde los no famosos pueden irse abriendo campo. Qué tal estuvo el conversatorio con Sepúlveda? Espero que todo haya salido súper bien. Un abrazo.