12 abr. 2009

Juan XXIII, el "Papa Bueno"



Y volviendo al tema de los Papas, resulta que comprando las cosas para una barbacoa en mi casa, me encontré en el Paiz (sí, el supermercado) con una película del Papa Juan XXIII, a tan sólo Q29.99 (unos $ 3.70)!!! Debo confesar que —como buena consumista— la compré más por el precio que por el personaje. Sin embargo también hay otra justificación lógica, aunque más de largo plazo: reuno material histórico para mis hijas, que algún día se han de interesar en la cultura. Y sí, como no, la iglesia católica es parte innegable de todos nosotros, los latinoamericanos. Así que decidí comprarlo junto con otro video de cardiovasculares de Paula Abdul, que muy posiblemente jamás he de ver.
El punto es que, muy entusiasmada, le ofrecí a mis papás (que han venido de visita por la Semana Santa y por el cumpleaños de mi hija menor) ver la película. Cuál sería mi sorpresa, cuando ellos (muy católicos y muy devotos) no mostraron interés alguno.
El caso es que yo, más interesada en no desperdiciar mis Q29.99, me puse a mirarla hoy por la tarde, y debo confesar que la misma me atrapó desde la entrada.
Resulta pues que Juan XXIII fue un hombre que estuvo al centro de la historia mundial del siglo XX. Yo desconocía su participación en la Primera Guerra Mundial, en la que estuvo en el campo de batalla como capellán de guerra. Colaboró para fomentar vínculos entre la Francia de Charles De Gaulle y el Vaticano. Y su elección absolutamente sorpresiva como Papa a la muerte de Pio XII, que había sido un Papa aristócrata, proveniente de una familia romana acomodada, fue vista siempre como un nombramiento de mera transición.
Por su parte, Juan XXIII, al contrario de su predecesor, provenía de una humilde familia de campesinos italianos que no pudieron costear sus estudios como cura, mismos que fueron pagados por un tío que creyó en él y su vocación.
Resulta pues que fue Juan XXIII el que abolió la hasta entonces tradición de besarle el zapato, y no el anillo, a su Santidad. El ser cargado en una pesada y suntuosa silla de brazos. El dar las misas en latín. El que los jardineros del Vaticano tuvieran que esconderse cuando el Papa salía de paseo, y que por el contrario, encontraron en él un gran conversador. También fue él quien por primera vez visitó hospitales y cárceles. Salió a las calles de Roma para estar cerca de la gente y destruir así el mito del “temor de Dios” preservado mediante el misterio de la persona del Papa. Recibió correspondencia de personas comunes y corrientes y atendió sus pedidos. Canonizó al primer santo negro: San Martín de Porres, y nombró al primer cardenal colombiano, mexicano, venezolano, tanzano, japonés y filipino. Utilizó los medios de comunicación para llevar el mensaje de la iglesia al mundo. Fue quien por vez primera transmitió un mensaje de navidad . Ejerció una mediación decisiva entre EEEUU y la URSS durante la crisis de los misiles. Celebró el Concilio Vaticano II, que no pretendía discutir dogmas de la iglesia, sino encontrar nuevas y más sencillas formas de llegar a las personas. Y lo más importante, redactó la famosa encíclica Mater et magistra, con lo que se da inicio a la doctrina social de la iglesia en el siglo XX, que tan significativa sería para el accionar de la iglesia católica en Latinoamérica.
Y por si todo eso fuera poco, todo ello fue realizado en los escasos cinco años (1958-1963) que duró su pontificado, mismo que llegó a su fin —ante el alivio de muchos conservadores y capitalistas que veían en él a un hombre poco enérgico y esquivo hacia la condena y excomunión de comunistas— debido a un cáncer de estómago que él no quiso que le fuera operado.
Actualmente Juan XXIII ha sido canonizado por el Papa Juan Pablo II y su día se celebra el 11 de octubre de cada año. Su cuerpo permaneció exhibido en la Basílica de San Pedro, hasta la muerte de Juan Pablo II que ocupó su lugar.
Así que, como pueden ver, este último, que fuera el Papa que nos tocó a los nacidos por ahí de 1970, no hizo más que seguir el camino iniciado por Juan XXIII.
Pienso entonces —imposible no hacerlo— en Ratzinger, y siento que la magia y el deseo de reforma de la iglesia se nos va quedando en eso, en una buena película histórica.
Pd.: En la foto, Benedicto XVI vistiendo una capa pluvial adornada con las armas de Juan XXIII... algo querrá decir, ¿no?

22 comentarios:

Angel Elías dijo...

ahora soy el priemro en publicar jajaja
de todos modos te digo que ya te envie el material, es tan malo que lo mando al spam!!!

jajaj, mal chiste, no? sobre el cafecito, pues para hoy es tarde

Patricia Cortez dijo...

vanessa: mientras te leía, me daba cuenta de lo afortunada que soy. mi madre, que no es católica, siempre ha sido una gran lectora y muy enterada de lo que pasa en el mundo. la historia de Juan XXIII la aprendí de su boca, en especial lo relativo al concilio y a la humanización del papado, bajarse de la silla y todo eso, que luego fuera echado por tierra por Paulo VI, que se volvió a poner los escarpines y a subirse a la silla de brazos, ni Juan Pablo II ni Ratzinger pueden alejarse del concilio Vaticano II, porque cambió para siempre la forma de la iglesia (forma no fondo) y los obliga a corresponder con el mundo que creyó en el concilio. Juan Pablo, sin embargo, no pudo seguir directamente a Juan XXIII, sin imponer algunas de las visiones de Paulo VI, tan reaccionario como Ratzinger.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Angel! sí, ya los vi, ya te escribo a tu correo en breve. Lo del cafecito pues esta semana estaría bien, la tengo menos ocupada. Te mando un correo también con eso.

Hola Patricia.
Yo no tenía conciencia de la importancia de este Papa en la historia, fijate. Y hablo de la historia mundial, no sólo de la iglesia, porque luego del concilio Vaticano II muchas cosas cambiaron.
Los Papas por lo general toman las "armas" (escudos) de los Papas cuya gestión desean emular. Por eso me soprende tanto que Ratzinger sera pro Juan XXIII cuando, como vos bien decís, es reaccionario y su conservadurismo es extremo. En fin, también de Ratzinger se ha dicho que es un Papa de transición, vamos a ver si es cierto. Saludos y gracias por pasar.

Anónimo dijo...

Yo vi la película pero hace tiempos. Pero no me acuerdo si en la TV o la alquilamos. YO

Nancy dijo...

Jamás se me hubiera ocurrido voltear a ver una película de papas en el súper, pero ahora voy a buscarla. Mi familia es católica pero yo soy, como decimos en buen chapín, una gran piruja. En mi casa o en algún libro habré conocido poquito menos de la mitad de lo que cuentas (y de lo que dice Patricia)...Ay, qué buen post Vanessa. Tu blog me encantaa.
Apapachos

Vanessa Núñez Handal dijo...

Jajaja, cabal Nancy. El último lugar donde uno buscaría una película sobre un Papa es en el super. Pero fijate que yo por eso siempre paso a darme una ojeada cuando veo películas en descuento. Porque esas películas que a la gente no le gustaron (porque no entendieron) son las realmente buenas. Y esta te la aconsejo. Buenísima. Dura 4 horas!! son dos películas realmente, pero te juro que uno no se desprende de ella hasta terminarla. Y al final, niña, hasta lloré. Ya vas a ver. Un abrazo y gracias por tus porras!

Angel Elías dijo...

A todo ello la iglesia catolica necesita una verdadera reforma, por aquello de perder adeptos frente a otras religiones o simplemente frente al interes.
El papa actual, se planteo como de transicion pero relamente lo sera? Debe haber una verdadera reforma y este es un buen momento para hacerla.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Pues la reforma pienso que sí es necesaria, y no tanto por lo de los adeptos, sino porque de no hacerlo su extinción está asegurada. Lastimósamente la iglesia católica está hecha para resistir, su materia prima es la tradición. Así que la renovación es una forma de minarse a sí misma. Interesante será ver qué pasa al final del Papado de Benedicto XVI. Saludos.

Anónimo dijo...

bueno pues el respeto al papa es el primero
pero bien dicen muchos sacerdotes
el pecado de hoy en dia es creer que nada es pecado
que Dios los bendiga y los perdone por criticar al representante de cristo"otro cristo" como lo eres tu y yo Hsata luego y que Dios los bendiga

sjpa711@hotmail.com dijo...

Hola Vane, yo también ví esta película un día en la tele aquí en España y me gustó mucho. A raíz de ello me informé un poco más sobre este Papa. Si es cierto que la Iglesia Católica necesita una reforma y Benedicto es un papa más bien conservador en ese sentido. Pero también pienso que si Juan 23 hubiera vivido en esta época, no sabemos si hubiera llegado más allá y por eso Benedicto es pro Juan 23, no se sabe que hubiera pasado si Juan 23 se hubiera dejado operar del cáncer y porqué no se dejó operar. Además la Humanae Vitae de Pablo 6 se basa en parte en la encíclica Mater et Magistra de Juan 23.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Sandra! qué bueno que te decidiste a comentar. Veo que vos sí estás bien al día con los Papas.
Estoy de acuerdo con vos en que los tiempos cambian, pero creo que el que le tocó a Juan XXXIII no fue más fácil que el actual, de Benedicto XVI. Pero también es cosa de caracteres. Uno era carismático y abierto a los cambios del mundo, el otro se sabe más bien lejano al común de los mortales. Benedicto XVI es un hombre teórico, el otro era pragmático. En fin, no sé, creo que la iglesia está cometiendo muchísimos errores y que su rigidez puede ser el principal motivo del desmoronamiento. Saludos y gracias por comentar!

Anónimo dijo...

Hola, sabes que los que conocen bien la historia de la Iglesia, saben que desde el Concilio Vaticano 2 , la Iglesia se ha venido abajo, y se ha descubierto, que dentro de ese concilio hubo Obispos Masones (imaginate lo grave)...

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Anónimo, gracias por el dato. No lo sabía en realidad, pero voy a averiguar más ya que me parece muy interesante. Gracias por pasar!

LITERATURA HISPANOAMERICANA dijo...

Estimada Vanessa:
Casi a un año de haber escrito su comentario, debo confesarle que me emocionó. Recién ayer vi la película de la vida de "El Papa Bueno, Juan XXIII" y déjeme decirle que me conmovió.
Realmente fue un Papa que rompió paradigmas aún y en contra de tantos reaccionarios de su propia grey.
Yo admiro a Juan Pablo II por todo lo que logró durante su pontificado, pero ahora debe decir que doblemente admiro a Juan XXIII.
También debo confesar que el nuevo pontífice no ha mostrado interés por los avances de sus antecesores.
La felicito por escribir tan bien, de forma tan emotiva y sincera.
Saludos,

Vanessa Núñez Handal dijo...

Gracias por tu comentario. Sí, justo ayer vi que la estaban pasando por la TV nacional, y justo me acordé de este post.
Interesantísima la historia de este Papa, del cual ya pocos sabemos algo.
Un abrazo y gracias por pasar!

Anónimo dijo...

Hola, me gustó mucho tu artículo. Efectivamente Juan XXIII fue una figura inolvidable e importantísima en la Iglesia, su maravillosa doctrina y sobre todo el Concilio Vaticano II son realmente tesoros que él nos legó. Sólo dos cosas quisiera aclarar sobre lo que has dicho y sugerirte algo: Primero, la silla gestatoria no ha sido abolida, la utilizaron dos de sus sucesores (Pablo VI y Juan Pablo I), Juan Pablo II se negó a utilizarla, ya que los avances tecnológicos le permitieron contar con el papamóvil pero nunca la abolió, como tampoco lo ha hecho el Santo Padre Benedicto XVI. Y segundo, Juan XXIII no ha sido canonizado sino beatificado; es un beato, lo cual es uno de los pasos hacia la canonización, con la cual se convierte una persona en santa.

Ahora, te sugeriría que te informes mejor sobre Benedicto XVI, ya que dices que los deseos de reforma se quedan en "una película histórica". La vida y el pensamiento de nuestro actual papa son fascinantes. Un teólogo brillantísimo, autor de más de 100 libros, un verdadero pastor y líder que ha fomentado muchos más cambios al interior de la Santa Iglesia que los que conoces.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Anónimo: gracias por tu comentario y tu información con respecto a una iglesia que se ha caracterizado, precisamente, por ser polémica. Saludos.

Jasson dijo...

este viernes van a beatificar al papa juan pablo II

Anónimo dijo...

interesantes los comentarios, todos respetables. Cuando parta Benedicto XVI nos daremos cuenta de quien se trata. No hay que buscarle la historia. Hay que leerlo. Bastaría mirar solo por ejemplo su discurso a la sinagoga judia de Roma, o el respeto y admiracion con el que lo recibieron en jordania los musulmanes nos dariamos cuenta que es un hombre conciliador. abierto al dialogo. profundo conocedor de la historia y para nada el inquisidor dogmatista que muchos creen tener derecho a desautorizar. vamos, a leer mas, intstruirse mas y no quedarse solo con las pelis.

CATHOLICVS dijo...

Hola Vanessa:

Hace dos años y medio que fue escrita esta entrada del blog, pero yo acabo de encontrarla por casualidad. Tras leerla, he visto algunos errores, varios de los cuales ya han sido corregidos en los comentarios. Sin embargo, aún hay algunos que me gustaría aclarar.

En primer lugar, dices que la encíclica Mater et Magistra es "con lo que se da inicio a la doctrina social de la iglesia en el siglo XX" (sic). Bueno, eso no es exacto: la Doctrina Social de la Iglesia en el siglo XX -aunque hay documentos anteriores-, se debe al Magisterio del Papa León XIII (1 encíclica social), primer Papa del s. XX -hasta 1903-, al que siguen varias encíclicas de los Papas Pío XI (3 encíclicas sociales) y otros 2 documentos de Doctrina Social de la Iglesia del Venerable Pío XII.

Por tanto, el beato Juan XIII (2 encíclicas sociales) fue el cuarto Papa en abordar y desarrollar la Doctrina Social de la Iglesia.

Por cierto, el "temor de Dios" es un don del Espíritu Santo (concretamente, el séptimo de los siete dones del Espíritu Santo), y se refiere al temor de ofender a Dios, no de sentir "miedo" por Él. Por lo cual, no tiene nada que ver con el Papa -con ninguno de ellos-, ni con la forma de ser personal del Papa Pío XII. Y en cuanto a la costumbre de besar la sandalia del Pescador, era una tradición de la Iglesia; pero no encontrarse el Papa con gente al pasear por los jardines vaticanos no lo mandaba nadie: simplemente a Pío XII no le gustaba. No debemos olvidar que los Papas no pierden su carácter por ser Papas, por lo que unos son extrovertidos y otros más reservados.

Por último, señalarte que el Papa Juan XIII no condenó el Comunismo porque era innecesario: el Marxismo/Socialismo/Comunismo ya estaba condenado solemnemente por la Iglesia un cuarto de siglo antes de su Pontificado. En concreto, por el Papa Pío XI -en la encíclica "Divini Redemptoris", de 1937-.

Un cordial saludo,

CATHOLICVS

CATHOLICVS dijo...

Perdona, Vanessa: he olvidado otra puntualización en el comentario que he puesto antes:

El Latín sigue siendo el idioma oficial de la Iglesia Católica y en el que se escriben todos los documentos oficiales, que después tienen que traducirse a las diferentes lenguas.

Juan XXIII no tuvo nada que ver con la Misa oficiada en las diferentes lenguas: él jamás ofició ninguna Misa que no fuera en Latín. El permiso (pues es sólo un permiso) para poder oficiar Misa en otras lenguas distintas del Latín, se debe a la reforma litúrgica del Papa Pablo VI, que entró en vigor en 1970 -7 años después de la muerte de Juan XXIII-. El documento sobre Liturgia del Concilio Vaticano II manda que se siga usando el Latín, y que sólo de forma excepcional, temporalmente, se permita decir en otra lengua alguna parte de la Misa -nunca la parte central: la Consagración-.

Evidentemente, a partir del Papa Pablo VI, en toda la etapa postconciliar hasta nuestros días, se ha desobedecido flagrantemente esta orden expresa del Concilio Vaticano II -puede verse en la Constitución "Sacrosanctum Concilium" sobre la Sagrada Liturgia-.

Un saludo, Vanessa, y a todos,

CATHOLICVS

Vanessa Núñez Handal dijo...

Muchas gracias Catholicvs por tus aclaraciones. Muy interesante. Saludos y gracias por pasar.