6 may. 2009

Nuevo cura al banquillo

¡Santo Dios!, se titula la portada de la revista TV Notas USA que la semana pasada captó en situación comprometedora al carismático y famoso cura Alberto Cutié, en una playa de Miami.
¡Santo Dios!, digo yo, que cómo puede ser que a un hombre se le juzgue por realizar el más obvio y natural de los actos humanos, como es sostener relaciones sentimentales con otra persona.
Sí, pero es que él había hecho votos de castidad, etc., etc., dirán algunos.
Pero yo pienso, que ya no estamos en épocas de suponer que un hombre, un vil mortal, pueda resistir los apremios de la carne.
El Padre Alberto es un hombre joven, bien parecido, inteligente, que por cosas del destino creyó poder sobrellevar el cúmulo de reglas (bastante ilógicas por cierto) que impone la iglesia católica a los que quieren servirle. Obviamente le fallaron los cálculos y obviamente cayó en “pecado”. Pero si ustedes miran la portada (yo no he visto las demás fotos, aunque parece sí hay algunas un tanto más comprometedoras, pero nunca nada del otro mundo) se trata de una pareja normal, tomando el sol y disfrutando de un día de descanso.
Entonces cuesta un poco encontrarle el ¡Santo Dios! al tema. Sólo cuando nos ponemos a pensar de que se trata de un cura famoso, que hizo carrera a través de la iglesia y que muchos feligreses tendrán el “corazón destrozado”, pues ya más o menos uno le va sintiendo la gravedad al asunto.
El caso es que la iglesia debería, pienso yo, de ir haciéndose una revisión de varias de las reglas establecidas, porque es obvio que si hay tantos y tantos sacerdotes, monjas y feligreses transgrediéndolas, no será cosa de tomar a la ligera y menos de darlas por vigentes.
Al pobre Padre Alberto lo suspendieron de sus funciones, de su programa de TV, fue destituido como párroco de San Francisco de Sales en Miami Beach y cesado de su programa en la emisora Radio Paz. ¿Y todo por qué? Porque hizo lo que —para los parámetros de hoy día— es absolutamente normal.
¿Qué caso tiene entonces que la iglesia católica se empeñe en hacer parecer anormal algo que es perfectamente natural?
En fin, va a haber que ver qué pasa con este hombre joven, guapo y absolutamente carismático, que logró tener audiencias altísimas en la TV y en su radio, cosa ya poco común para la iglesia católica.
En todo caso, no dudo que este cura de facha impecable, con manejo de cámaras y audiencia, no pueda convertirse en un futuro —¿porqué no, si estamos en la posmodernidad? —en un exitoso conductor del televisión y quizás de temas más mundanos y realistas. Habrá que verlo.
Pd.: Si ven los reportajes de los canales de Miami en YouTube, los medios lo están defendiendo. Hablan de un “suicidio clerical”, ya que, manifiestan, se exhibió públicamente en una playa donde es sabido que están permanentemente apostados tres o cuatro fotógrafos viendo qué cazan.
Fueron tres días durante los cuales el Padre Alberto se paseó con la mujer en abierta actitud amorosa, y existe la suposición de que el cura pudo haber manifestado su enamoramiento a sus superiores y que, al no haber recibido una respuesta a su llamado, él decidió mostrarse de forma pública.
En este mismo programa, el Padre Alberto, con gran tino manifestó meses antes: “no me escandaliza que un ser humano caiga en un pecado sexual, somos seres sexuales y hay que tratar a la gente con mucha compasión”.
Se habla además en los medios de las ganancias que están produciéndose mediante la destrucción de la vida de este hombre al que se le califica de santo, de tener los pies sobre la tierra y que ha otorgado mucha ayuda.
En la actualidad, según dicen, lo han sometido a un proceso de reflexión, tras el cual él debe decidir si se arrepiente o si pide a la iglesia que se le dispense de su cargo y vuelve a la vida civil.

8 comentarios:

Nancy dijo...

Ay, sí. Realmente la Iglesia católica debería revisar sus medidas que datan de siglos atrás. Actualizarse. Poner a los curas en el plano humano. Pero ¿qué hace el papa? la aleja cada vez más de la realidad. La verdad, la verdad, comparto tu opinión.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Nancy. Pues ojalá que estos casos les hagan caer en la cuenta de lo ultra desfazados que están. Gracias por pasar.

Anónimo dijo...

como que si fuera la edad media
y qué culpa tiene el cura, si con lo buenote que está le deben haber llovido mujeres? además, en la misma entrevista él dice que hay mujeres a las que les gustan las "frutas prohibidas"!!! LOL me cae bien este cura
ojalá se salga y haga su vida normal
desde afuera podria hacer más. YO

Patricia Cortez dijo...

voto por el suicido clerical
supongo que a la iglesia no le ha de haber hecho gracia que el padrecito más famoso y "rentable" se enamorara, tal vez es cierto que pidió su baja y se la negaron, ni modo, ahora tendrá que aguantar las piedras, que no duran mucho, en un par de años andará igual que la britney de nuevo en la farándula.

Vanessa Núñez Handal dijo...

No es paja, pura la Edad Media. Y ya viste que hoy salió en los diarios que la novia es guatemalteca? pobre mujer, la están haciendo pedazos y ella no ha cometido delito o falta alguna, realmente.

Hola Patricia. Cabal, es que con él se les va un gran negocio a la iglesia de Miami. Ojalá de esto salga una buena lección para la iglesia y para los medios, que tan mezquinos se están portando con un tipo al que hasta hace unos días promovían como a un santo. En fin, hasta la Britney pasó por eso y hoy está en el Top 10 de nuevo!

Mazatl dijo...

O se reforman o pierden:

Los dogmáticos están expuestos a perder por doble en las olimpíadas de la fe, no es extraño que las sectas evangélicas se hayan cuadruplicado en América Latina en los últimos 20 años sencillamente porque la iglesia católica no responde a las necesidades espirituales de las comunidades. Lo cual tampoco avala el business de las sectas.

Juan Pablo II abolió el cielo y el infierno, lo que resta es un cuento de Hadas. Pero el actual Papa no hará una reforma digna de ese nombre, al contrario, daría marcha atrás.

La Iglesia Protestante, en Europa, es súper progresista, hay "mujeres-sacerdote" con una preparación teológica de vanguardia. Y tanto sacerdotes hombres como mujeres, son personas normales: casados y con hijos. Lo cual les pone en un plano paradigmático y más cercanos a los problemas cotidianos de la gente.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Gracias por pasar Mazatl. Exactamente, la iglesia católica se enfoca en lo que ellos creen que deben ser, en lugar de observar lo que en realidad necesitan ser. Hay un desfase total entre sus concepciones y la realidad que les está haciendo perder adeptos y los están ganando las sectas protestantes que sí se adaptan a lo que "el público" desea.
Pero es que aquí nuevamente entra lo dicho en posts anteriores, que la iglesia católica es pura tradición, sin ella, todo lo demás se les viene abajo. Saludos,

Anónimo dijo...

En esta época, en este siglo, qué mejor que los curas se nos presentaran como más cercanos a nosotros, con nuestros mismos problemas, más humanos, más compresivos. Seguro que los católicos serían más... y tendríamos a cientos de Padres Albertos ayudándonos, no en los pasos hacia el cielo, si no en la tremenda problemática de la vida diaria.