1 jul. 2008

Inquisiciones y otros fracasos en la Revista Centroamerica 21

La revista Centroamérica 21, que tiene una sección especial sobre blogs (De blog en blog) publicó el día 30 de junio mi post titulado Mis 80´s en El Salvador. He aquí el comentario del editor:


De blog en blog

30 de Junio de 2008

Inquisiciones y otros fracasos

Curiosear por el blog de Vanessa Núñez Hándal puede deparar al lector sorpresas agradables, opiniones frescas y agudas, y un estilo personal en la redacción.
Una experiencia agradable que puede dejarnos pensando en algunos temas que muchas veces pasamos desapercibidos.

6 comentarios:

Alberto B. dijo...

Hey, felicitaciones! muy buen artículo y ya me quedé clavado con la revista.

Anónimo dijo...

Buenísimo tu artículo. Nosotros, los clasemedieroos, si que no anduvimos en nada durante la guerra. Nos pasó de noche y por eso mismo, estamos condenados a repetir nuestro pasado. Me mataste de la risa con los guerrilleros que no se acababan nunca, es verdad, yo también pensaba lo mismo. Inés.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Gracias Alberto. La revista es muy buena. Tiene temas super interesantes que valen la pena, sobre todo porque no están siendo tocados por otros medios.

Hola Inés. Esa es la fregada, que la historia que no se tiene clara, seguramente se repite.
Y ese noticiero, niña, te juro que era para deprimirse... yo me acuerdo que lo veía porque después daban "Lo increíble", te acordás?

Angela dijo...

Hola, lei el articulo. Te quedo buenisiimooooo, todo cierto lo que decis. Un dia de estos me pregunto alguien aca que que efecto habia tenido la guerra en mi, y yo le dije, ehhhh, ninguno profundo realmente....lo unico que recuerdo de la guerra es lo mismo que vos decis. Bien dormidas crecimos...

Salu. Angela

Carlosp dijo...

¡Excelente reconocimiento! Me llamó mucho la atención el artículo tuyo y no aguanté las ganas de ponerte un comentario.

Recuerdo que una vez estuve en El Salvador ahí por 1988 y sí, en efecto, todo mundo parecía negar la guerra. “La crisis” le decían algunos. “Hay problemas”, decían otros. “Nombe.. si aquí no pasa nada”.

Una tarde como a eso de las 6:00 de la tarde comenzamos a oír lo que parecían explosiones y le preguntamos a la empleada que de qué se trataba. Ella nos dijo que eran “cuetes”. Nuestra casa queda cerca del volcán en San Salvador y yo sabía que ahí había una columna activa del FMLN. Creí que ya habían comenzado los combates. Se lo comenté a mi esposa y cuchichéamos algo en voz baja. Los golpes eran rítmicos y se oían cerca. Nos preocupamos. Al prestar más atención nos acercamos a la pared de la recámara y nos dimos cuenta de que eran los vecinos que estaban tocando música funk en el estéreo. Lo que pensábamos que eran explosiones eran puros golpes de bajo o de tambor. ¡Fue un alivio!

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Carlos. Fijate que aquí en Guate me han dicho que un salvadoreño se identifica fácilmente, porque es el único que pega un brinco cuando le revientan un cuete cerca. Y es cierto. A mí me pasa todavía. Siempre dudo entre cuete y balazo, y uno es capaz de diferenciarlos 100%. Y sin embargo, la gente quiere hacer como si la guerra no fue jamás con ellos...