23 mar. 2008

Cursis huérfanos de la razón


Posted by PicasaHace algunos días, con ocasión de un conversatorio en el cual participé junto a Margarita Carrera y Francisco Méndez, sobre la obra de Lorena Flores, elaboré un ensayo que buscaba explicar las desavenencias entre lo racional y lo emocional.
Mi punto se basaba en la desacreditación que hoy día se hace de las emociones y de todo aquello que implique cierta humanidad. Nos avergüenza mostrar tristeza, dolor, angustia, temor.
La palabra “amor”, sobre todo, ha caído en alto desprestigio. Supongo que por culpa de los románticos, en principio, y de los cínicos después.
Pero todo parte de mucho tiempo atrás, desde que se supo que la tierra no era el centro del universo. Eso implicó un shock tremendo, ya que con ello nos dábamos cuenta que no éramos más que una partícula que por alguna casualidad cayó dentro de un charco y se desarrolló con ayuda de la luz solar. Estábamos solos, en un universo inmenso donde nuestra voz ni siquiera rebotaba en el eco del abismo.
Darwin nos dio el tiro de gracia al hacernos saber que Adán y Eva no eran más que unos padres adoptivos, que ni siquiera existieron, y que encima de todo, nuestros padres verdaderos eran peludos y caminaban encorvados.
Dos noticias bastante terribles para una mente tan endeble como la humana.
Pero en medio de ambas conmociones, surgió el deseo del hombre por encontrar la manera de soportar las verdades sabidas, y las que se sabía que vendrían. Entonces inventó la razón.
La razón como mecanismo para paliar la imperfección de que somos objeto, y la usó para todo. Para explicarse su entorno y para explicarse a sí mismo. Y por unas cuantas décadas sintió que finalmente se sentaba a la mesa con Dios. Que nada había que éste pudiera mantenerle oculto y que más bien, de ahora en adelante, éste quedaba cesante y sin indemnización. Ya no lo necesitábamos.
Pero dentro de él muy a su pesar, el hombre descubrió que quedaban aún resabios de ese ser lleno de temores y supersticiones, y deseó matarlo. De ahí las formas, de ahí la compostura y las reglas sociales, que Freud vino a desbaratar años más tarde.
Freud y los otros nos hablaron de la sin razón y de las fobias, de las psicosis y de las neurosis, de los sueños y del inconciente, y echaron todo por la borda. Nos dejaron más huérfanos que antes y con los ojos desorbitados.
Y como es típico de los débiles, cuando descubren que son incapaces de vencer al enemigo, deciden entonces burlarse de él. Degradarlo. Encontrar la forma de restarle importancia.
Realismo, naturalismo, modernismo, vanguardias, posmodernismo —llámese como se llame—, no han logrado paliar ese “yo cursi” que todos llevamos dentro. Los más afortunados, claro, jamás hablan de él, y lo disimulan como la piedra en el zapato cuando se traen calcetines rotos.

Pd.: En la foto, Francisco, yo, Lorena y Margarita Carrera en el conversatorio en la Biblioteca Walt Whitman del IGA, en Guatemala.

10 comentarios:

el antropologo inocente dijo...

hola, quien dice que la razon ha matado el sentimiento?, digame si no hay poesia y belleza en la manera como los aminoacidos se organizan en una molecula de ADN? o las galaxias alrededor de un gran atractor?... es un punto que hay que tocarlo, Carl Sagan habla un poco de eso, en su libros Cosmos (tambien hay documentales).
Sucede que al plantear la belleza de la naturaleza, quizas el metodo mata a la sensacion que usted dice, pero vamos! es solo una narrativa más!
(por cierto, vi a su papá el otro dia)
slds
Jorge

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Jorge. Gracias por pasar siempre por aquí. Pues tú le das un enfoque... romántico, diríamos, a la ciencia. Hay quienes le dan un enfoque científico al sentimiento... y aún pienso que es válido. Pero de lo que hablo en el post es de la ironización del sentimiento, de un intento por hacerlo parecer ridículo (una pose quizás, no lo sé aún). Pensaba quizás más en la literatura, que en otra cosa. Pero gracias por dejarme saber sobre la belleza de los aminoácidos. Creo que ahora los veré con ternura. Un abrazo.

Pd: mis papás andaban en Costa Rica, creo que hoy volvían. A ver qué día te veo por la patria y bajo las estrellas, como siempre.

lu! dijo...

Hey un amigo me invitó a este conversatorio, y realmente me hubiera gustado ir, ya que estaba Francisco que me dio clases en algún tiempo y para mi es uno de los grandes, porque también hubiera tenido la oportunidad de saludarte como la gente (no como en Sophos, que todavia tengo pena!) y porque a Lorena la conocí por este amigo que me invito y quería conocer su obra, pero no tenia como llegar...

Con lo del café, apuntadisima creo que si más de un día de estos nos vamos a encontrar aunque talvez no sea en sophos,

Saluditos y éxitos en todo!!

lu!

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Lu. Qué lástima que no pudiste llegar. Habría sido rico verte. Pues bueno, nos encontramos en algún otro lugar, ojalá pronto. Un abrazo.

Denise Phé-Funchal dijo...

Uy mano cómo diría la MH, al final de cuentas no somos más que pinches avergonzados de sus sentimientos... una calamidad...

Vanessa Núñez Handal dijo...

Y es que fijate, que ya que traés a colación a la MH, el problema no son los sentimientos, sino el discimulo que de los mismos intentamos hacer. Pero aceptar los sentimientos nos vulnerabiliza y nos hace dejar de "parecer" razonables. Tons preferimos parecer psicóticos. Ya te lo dije alguna vez, la locura es sólo cuestión de preferencias.

Chicaborges dijo...

Vanessa!! mil gracias por el análisis que hiciste de mis historias, el tiempo y conocimiento invertido. Señalate aspectos y citaste fragmentos que son fundamentales en lo que he querido transmitir y tu lograste capturarlos y hacerlos visibles.

Mil, mil gracias. Lorena.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Fue un verdadero gusto para mi participar. Gracias a vos por invitarme!

Mercedes dijo...

Hola Vanesa!

Te felicito por tu blog, acabo de descubrirlo gracias a Vanessa... me hubiera encantado estar con ustedes en el conversatorio pero no pudo ser, ojalá para la próxima... ha sido una pena llegar a la maestría cuando ya tú cerrabas, pero en fin, Guate es pequeño y ya tendré oportunidad de conversar contigo de la eficacia de la razón en el hombre y otras cuestiones profundas... tan complejos que somos y tan simples a la vez...

Saludos!

Mercedes (la española con acento a lo Almodovar jejeje)

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hoooola Mercedes. Claro, cómo olvidarme de tí!!! Es más, le he preguntado a Cristina varias veces por tí. A ver si me mandás tu cel y un día nos juntamos a tomarnos un café, me encantaría! Un abrazo.