21 dic. 2007

Love in the time of cholera



Qué han hecho película de “El amor en los tiempos del cólera” y el soundtrack es de la Shakira. Noooo, respondo admirada, por lo de la Shakira, claro está. De Gabo es previsible que todos sus libros se conviertan en guiones, dadas sus tendencias. Y se oye preciosa la voz de la Shaki con el paisaje de la selva colombiana y el río… hmmm, no me acuerdo el nombre, de fondo. Macondo cantado, pues (ayer vi la movie).
Días más tarde recibí una sorpresiva llamada de Phillip, de Sophos, para convidarme a un par de entradas. Mi alegría fue mayúscula. Pero me acordé que Gerardo estaba saliendo tarde estos días, por el cierre de año y etc. Lo llamé y le pedí que saliera mas temprano el día jueves, que era cuando se estrenaba la película. Me dijo que sí, que tenía una reunión a las 6 pm, pero que haría todo lo posible por subir a esta nuestra montaña temprano, lo cual no le toma menos de una hora ( o sea que ya sonaba a que no lo íbamos a lograr). Por suerte pudo cambiar su reunión por almuerzo y llegamos a tiempo.
¡La peli divina! Desde el inicio me atrapó como si estuviera contando mi historia. Tal vez no la vivida, pero sí la que todos querríamos vivir: un amor capaz de perdurar la vida entera y hacernos jurar votos eternos de castidad (aunque sea por la mera gana de torturarse y librase de ellos mediante una conveniente violación, como efectivamente ocurre en la película). Aunque Bardem es un lujo de actor (para escenas de desnudos máxime), el que interpreta al joven Florentino Ariza resulta sumamente tierno y con una mirada que ya quisiera uno que lo vieran así (aunque un poco separaditos los ojos, digo…). No faltan, obvio está, los giros tremendos que Gabo maneja como nadie en sus obras. Como cuando Fermina y Florentino Ariza se encuentran en el mercado luego de una década de amor idealizado entre ambos y de separación obligada, y él se le acerca por la espalda a susurrarle algo al oído, ella voltea, lo mira y le dice que la disculpe, pero que simplemente, en ese preciso momento ella lo ha dejado de querer. La escena siguiente es devastadora. El llora como un niño mientras su madre, que como buena loca, intenta transmitirle algo sobre la sabiduría del amor.
El final ni se los cuento, porque les arruino la película. No que no lo sepan, pero es curioso cómo la gente busca siempre el efecto sorpresa hasta en la biografía de Hitler (sí, el que se mató sólo porque perdió la guerra). Pero sí queda uno con sensación de empacho.
Y no es cosa de comparar el libro con la película, porque son dos cosas distintas. El uso de recursos, la condensación a que obliga el cine (aunque ésta sí dura poco más de dos horas. Dice Gerardo, yo ni las sentí), los recursos fotográficos, etc., inevitablemente siempre van a producir un efecto distinto en el observador que en el lector. Y Gabo, ay Gabo, pues sigue siempre siendo un Dios narrador que nunca deja de sorprendernos, a caso porque nos pinta como desearíamos ser y no como somos.

6 comentarios:

Vanessa Núñez Handal dijo...

Primero: He llegado a la conclusión que el aburrimiento y la soledad me hacen prolífica.

Segundo: Tomé el libro que de El amor en los tiempos del cólera tenía en la casa y !oh¡ sorpresa. No es el que yo le robé a mi papá (amante de las novelas de Gabo) sino otro ejemplar, en cuya primera página puede leerse: "A: Gerardo. Como un reconocimiento por haber obtenido el primer lugar en el concurso de composición "Primer Grito de Independencia" (5 de nov. 1811) a nivel de duodécimo grado. S.S. 12 de enero/1990." Creo que ni él mismo se acuerda de esto, pero ya iremos desempolvando recuerdos y reviviendo los dotes artísticos.

el antropologo inocente dijo...

Justo este dia me di cuenta que estaban por estrenar esta pelicula y por un instante me entraron ganas de verla, luego viendo una extra en internet, pensé que mejor me quedo con el gusto del libro, que es uno de mis favoritos. No se como una historia tan bien contada, va a colarse por el cine.. no se, excepto quizas que la hiciera Kubrick.
Bueno al menos me has dado una esperanza de que esta al menos potable...pero quien sabe, hay escenas en el libro que dudo sea lograda en una película.

Lorena Flores-Moscoso dijo...

A mi en lo personal no sé si fue por la edad en la que la leí esta obra de GGM es de las que menos me gusta o gustaba. Me desesperaba lo obsesivo de Florentino y la forma de conducirse de Fermina pero aún más me chocaba la realización de ese amor cincuenta y tantos años después. Sentía como si cada palabra, caricia, beso etc entre ellos fuera un reproche una forma de decir todo lo que hemos desperdiciado. Esta versión filmica tiene bellas imagenes no solo de la naturaleza sino de Javier Bardem que como dicen tiene lo suyo y Benjamin Pratt encarna al tipo de somatado que me atrae. En fin el film me hizo valorar más ciertas cosas y me despertó el deseo de releerla con ojos más maduros. El soundtrack a cargo de Shakira a pesar que seguramente estaránominado en los Oscar... no me gustó el todo. Su voz me chocaba con las imagenes de Cartagena o la misma trama no sé por que. En fin a pesar de lo familiar que parecía la historia al final me hizo consciente que la tengo que volver a leer. De la película se puede decir mucho y aún así se quedará corta ante la novela. Fue un gran reto me imagino para el director.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Antropólogo. Es que pienso que no hay que esperar que la película sea el libro. Si vas a verla, pensala como una historia independiente, pues de hecho se cuenta de forma distinta. La estructura cambia, la forma de enterarnos de los hechos varía, etc. Si el libro es una delicia para la imaginación, la película lo es para la vista.

Hola Lorena. Yo también leí el libro hace años, y la 1a vez no me impresionó gran cosa. Supongo que habrá sido porque no había vivido aún los hechos que hoy día resultan detonantes en mi nueva forma de ver el amor, la madurez, la soledad. Igual que vos, me dispongo a releer el libro con la mentalidad de los treinta y tantos. Ahí nos juntamos a platicarlo con un cafecito.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Pd.: ya me confirmó Gerardo que el río se llama Magdalena. Cómo se me pudo olvidar????

Alberto B. dijo...

me gustó más el libro, la película resta mucho, pero es comprensible poruqe el espacio es menos y es cierto, un libro sirve de base, pero no hay que esperar que la película lo refleje todo
pero es que Gabo es maestro, pues, difícil acercársele siquiera