23 feb. 2007

Allan Poe y su maleta de mostruos humanos


Posted by PicasaAllan Poe es magnánimo. Pocos tienen la capacidad de hacernos sentir tan vulnerables y desear no haber leído aquel cuento, cuyos personajes vuelven a nuestra memoria cuando llega la hora de apagar la luz y meterse bajo las sábanas.
Usa adjetivos, que por estar estupendamente bien utilizados, hacen que la sangre se nos congele. Sus ambientes son húmedos, oscuros, pesados. Sus espantos no tienen rostro, sólo hacen ruidos y pueden ser sentidos con eso que se llama espíritu.
Leía “Un descenso al Maelström” y no pude dejar de estremecerme con sus olas negras y altas como paredones. ¿Quién no ha soñado alguna vez con un tsunami? Pues el Maelström, según Poe, es 100 veces peor. Con “Berenice” no podía dejar de pasar la lengua por los dientes e imaginar que uno a uno fuera arrancado de raíz, aunado al horror de un entierro sin muerte.
Es evidente que a Poe le daba pavor ser enterrado vivo, y así lo narra en varios de sus cuentos. En “El entierro prematuro” describe paso a paso lo que él imaginaba podría sentirse al despertarse de un estado cataléptico y descubrirse enterrado: “Puede afirmarse, sin vacilar, que ningún suceso se presta tanto a llevar al colmo de la angustia física y mental como el enterramiento antes de la muerte. La insoportable opresión de los pulmones, las emanaciones sofocantes de la tierra húmeda, la mortaja que se adhiere, el rígido abrazo de la estrecha morada, la oscuridad de la noche absoluta, el silencio como un mar que abruma, la invisible pero palpable presencia del gusano vencedor, estas cosas, junto con los deseos del aire y de la hierba que crecen arriba, con el recuerdo de los queridos amigos que volarían a salvarnos si se enteraran de nuestro destino, y la conciencia de que nunca podrán saberlo, de que nuestra suerte irremediable es la de los muertos de verdad, estas consideraciones, digo, llevan el corazón aún palpitante a un grado de espantoso e insoportable horror ante el cual la imaginación más audaz retrocede. No conocemos nada tan angustioso en la Tierra, del más profundo Infierno. Y por eso todos los relatos sobre este tema despiertan un interés profundo, interés que, sin embargo, gracias a la temerosa reverencia hacia este tema, depende justa y específicamente de nuestra creencia en la verdad del asunto narrado.” No cabe duda que para transmitir horror, hay que haberlo sentido antes en carne propia.

11 comentarios:

Ricardo dijo...

No he leído siquiera tu post, pero sólo con leer que se trata de Poe, te merecés una fanfaria!!!
Horita lo leo si?

Denise Phé Funchal dijo...

"con el recuerdo de los queridos amigos que volarían a salvarnos si se enteraran de nuestro destino"... o quizá no.... ñacañaca

Vanessa dijo...

Hola Ricardo. Ahhh es que Poe es grande. Hace unos minutos hablaba con Denise que basta quizás con leer a Poe para haber leido la mitad de la literatura actual (Borges, Cortázar, Quiroga y la mayoría de los aún vivos incluidos).

Jajajaja, lo que pasa Denise es que vos ya sos de la nueva cosecha de las mentes de horror.

Denise Phé Funchal dijo...

jeje, me sonrojaría, pero por acá no se puede :D

Vanessa dijo...

No y fijate que me ha dado cuenta que para lograr cuentos tan terribles, hay que tener una mente bien complicada (en el peor sentido).

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Uhm... No necesariamente. Nada más ponerse a jugar con los miedos. Obviamente Poe tiene miedo de muchas cosas suyas, y de eso habla; no creo que fuera mala persona, nomás bolito.
¿Has leído sus relatos cómicos, por ejemplo "El ángel de lo estrambótico" o "El método del doctor Alquitrán", de la que hasta salió una película con Tin Tan y el Loco Valdés? O sus cuentos/ensayo, como "El hombre en la multitud" o "La carta robada". Era mucho más que sus cuentos de terror. Su novela inconclusa, La narración de Arthur Gordon Pym, es un thriller buenísimo, y quizá sea en su ensayo Eureka donde uno puede ver más de frente al verdadero Poe.
Sin contar con su faceta de editor.
Lo que pasa es que se ha puesto mucho énfasis en su lado terrible, que lo fue: su infancia de abandono (¿quién no la ha tenido?), el enamoraniento de su prima, la muerte de ella, su muerte por alcohol... Es la parte "publicitaria" de Poe, digamos, la parte "que vende". Y que es cierta, pero no es todo.
Y, sí, con leer a Poe uno siente que se ha leído la mitad de lo que vale la pena. Igual están Shakespeare y otros por allí. Pero la sensación queda.

Vanessa dijo...

Sí, es el terror lo que más se ha explotado en él. Y resulta irónico que cuando uno lee sobre literatura fantástica (por culpa de él) se la confunda con la literatura de terror o sobrenatural. O que se crea que toda la literatura fantástica debe producir miedo. Porque sabrás que hay muchos críticos que así lo afirman...
Fijate que he leído otras cosas de Poe, las policíacas, pero no es mi onda realmente. Tanto dato y tanta premisa me abruma y no me deja disfrutar. Tal vez en otra etapa. Ahorita me quedo con sus sobrenaturalidades y sus catalepsias. Ah,y por cierto, el libro que me prestaste sobre Cuentos Fantásticos me hizo descubrir una delicia: Juan José Arreola. También leí la Nariz y me he matado de la risa, sobre todo la parte en que la nariz entra disfrazada de funcionario público a rezar a la catedral. Si en algo se puediera escoger lo que uno va a escribir, eligiría esto precisamente (de preferencia que no de miedo, claro está). Saludos.

sandra aguilar dijo...

Pues qué puedo decir que no se haya dicho?, la verdad es una sola: Poe es Poe y eso basta. La precisión de las "narraciones extraordinarias", que en verdad lo son, le cambia a uno el panorama de la literatura y uno se vuelve exigente con los siguientes textos. Lo que fue o no fue en su vida, es lo de menos, el trabajo habla por sí mismo.

Concuerdo con Rafa en cuanto a Shakespeare, es mi favorito sin duda, y en cuanto a la Nariz superlativa es lo máximo, jajaja

Saludos.

Vanessa dijo...

Eso es cierto Sandra. Luego de leer a Poe nada es lo mismo. Esa precisión, como vos decís, es alucinante y envidiable. Y bueno, su vida haya sido lo que haya sido, lo hizo entegarnos esas "masterpieces" que ahora disfrutamos tanto. Lo demás, es historia.

Roberto dijo...

Vanessa: he disfrutado tu blog desde hace tiempo, el de fotografía me ha provocado montón de emociones y ahora, solo quiero agradecerte lo que escribiste de Poe, me inspiró tanto que corrí a la librería universitaria a comprarme su anotología de cuentos de terror. Se te recuerda siempre querida amiga.

Vanessa dijo...

Hola Roberto!!! Pero cómo no me habías escrito antes??? Qué bueno que me visitás y mejor que me hayás dejado comentario. Es que sí fijate, Poe vale la pena. Yo ando a la caza de una antología completa de sus cuentos, pero está carísima. Un día de estos. Saludos y ojalá nos veamos pronto.