7 dic. 2006

De la locura y otros beneficios vitales

Posted by Picasa Las cosas de la vida: Anoche, ya con periódicos en mano y dispuesta a ser una ciudadana informada, vi que estaban pasando la biografía de Angelina Jolie. Sus malas épocas góticas y su transformación. Resulta que ella, durante el rodaje de Tumb Rider (creo) tuvo que viajar a Camboya. Ahí se topó de frente con una realidad que me supongo, hasta entonces, le sería desconocida. Cuenta en una entrevista que vio a un bebé en una hamaca, dormido y huérfano. Lo alzó y luego de un momento el niño le sonrió. Hoy es su hijo Madox.
Sí, ando bien sensible, porque confieso que una lagrimita se me quiso salir.
Y como siempre me pasaba, cada vez que veía a Angelina Jolie (a parte de pensar en la pobre de la Jennifer Aniston) pensaba en que querría ver esa película que hizo con Winona Rider: “Girl, Interrupted” (1999). Recuerdo haberla visto hace años por pedazos, así que no la entendí. Y se terminó la biografía, la tipa me caía aún mejor (pese a lo de Brad Pitt… bueno, no puedo evitarlo, siempre tomo bandos) y estaba a punto de apagar el televisor cuando vi la película anunciada: “Next on P&A”. No lo podía creer. Hice rápido las llamadas pendientes (para que no me fueran a molestar a media película), me puse calcetines, jalé una frazada, porque aquí está haciendo frío, fui por un vaso grande de agua, me acomodé las almohadas y la vi.
Tiene sus partes buenas. Muy buenas. Como la parte en la bañera en que la tipa se da cuenta que no está loca, pero quiere estarlo. Es como soñar estar despierto, o soñar estar soñando, o soñar estar loco. ¿Quién no ha querido estarlo en algún momento y no ser responsable (inimputable en términos legales) de sus actos? Rico sería. Pero no, ni en las películas es posible…
Pues resulta que transcurre toda la historia como una oda a la locura. La exalta (las locas no son locas, sólo ven el mundo con mayor claridad), la justifica (con la pobre mujer cuyo papá, según yo entiendo, la viola y luego le pone un apartamento para que sienta que ha valido la pena el precio, hasta que la fulana se ahorca), la defiende (Lisa (Jolie) como su máxima exponente), para finalmente terminar condenándola (a la locura) con el discurso final de Susanna (Winona): “A nadie le interesa si mueres, porque ya estás muerta. ¿O no te das cuenta? Puede que el mundo entero, allá afuera (están en un manicomio) mienta, pero yo no quiero seguir aquí con ustedes, yo quiero salir de aquí” (conste que no es textual, es lo que me acuerdo). Confieso que ahí sí me quedé en otra. ¿Entonces? ¿Para qué toda la película? Para terminar en el mismo punto donde nos habíamos subido…
En fin, a veces las malas intenciones deben torcerse por cosas más practicas como el mercadeo o la promoción… ¿o la moral? Quién sabe.
Pero me queda claro que ambas, Winona Ryder y Angelina Jolie, están un tanto locas de por ellas mismas, una roba y la otra… Pero un día, vi en un documental, como la Jolie se quitaba la mochila que llevaba durante la grabación de un documental y se ponía ella, y a todo su equipo de producción, a ayudar a una anciana a arar un terreno pedregoso y polvoso. El hijo de la mujer había muerto en la guerra y ella había quedado al cuidado de sus cinco hijos pequeños.
Qué rara es la vida. Unos enloquecen sin causa, y otros, teniéndolas, se mantienen más cuerdos que ninguno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que nunca le pude hallar algo "profundo" a la película. Siempre la vi como algo anecdótico, una fotografía de esa época. Sin embargo, me gusta el enfoque que has encontrado para ella.

saludos

Vanessa dijo...

Hola Aldebarán. Es que sí, la película no tiene un mensaje, al menos no claro. Y con la gente que la he comentado, cada cual tiene su propia interpretación del asunto... yo pues intenté encontrarle por ahí la cosa, porque de lo contrario me dejaba en el aire... a lo mejor me equivoco y sea sólo una "interpretación in situ", pero bueno... en esto de la locura ya se ve que nada está escrito. De estarlo, no sería ya locura, digo...