25 ago. 2008

Sobre libros y erotismo...

Pocas cosas tan buenas como comprarse unos cuantos libros no presupuestados. No hablo de libros que uno deseaba y en un impulso los compra, no, sino de libros que uno jamás deseó, que nunca creyó ni que existieran (como la Guía de introducción al arte victoriano) y de pronto, revisando ofertas en una librería de un inmenso centro comercial, sólo para estimularse uno mismo mentalmente con todo lo que hay que leer (entiéndase: que la vida no alcanza para leer todo lo que ya se tiene, menos para leer lo que se está por adquirir) y sin embargo, al ver el precio (90% de descuento… sí, ¡¡¡90%!!!) uno se dice: si no lo compro, ¡estoy segura que no volveré a ser feliz en mi vida! En otras palabras: No lo necesito pero lo quiero. (Eso se llama consumismo, lo sé y estoy consciente —y me lo dijo un señor (matapasiones) una vez en el supermercado, cuando me vio indecisa por comprar una nueva clase de cebollas, que de todas formas compré porque me parecieron tiernas (chiquitas y redonditas) y que terminaron pudriéndose en mi refrigeradora— y no me da pena reconocerlo). El caso es que compré muchos libros que no necesito, que jamás quise, que nunca vi y que posiblemente jamás lea completos, pero que ahora me hacen feliz: La vida sexual de los escritores gays (Wilde, Rimbaud, etc.), una biografía de Frida Kahlo, El diario de Bridget Jones II (que sí sabía que existía pero que jamás en mi vida habría comprado de no ser porque costaba $1.25 (Q 9.55), Biología de la muerte, La disolvencia del cine mexicano: entre lo popular y lo exquisito, Mujeres: la sexualidad secreta.
Algunos los comencé ya a hojear, y sí, son lo que verdaderamente quería leer, lo que pasa es que jamás lo supe y quizás nunca lo haga. Pero ahora que los tengo, soy feliz. Me da tranquilidad saber que están ahí en mi librera, esperándome para cuando me decida a leer sobre cosas que quizás no sirvan de nada, pero que provocan una descarga fuerte de endorfinas. Eso, de acuerdo a Bataille, podría ser una especie de erotismo literario... venga pues.

3 comentarios:

Inés dijo...

amo esa película
y no sabía que hubiera libro
verdad que en tu novela ponés una parte, como si Paula se la contara a Alejandra?,me mató de la risa

Vanessa Núñez Handal dijo...

sí, cabal, esa mera es
saludos

yo otra vez dijo...

púchica, pero es que también eran megaofertas! hasta un 90% y o sí que nunca he visto en estos lares!!!!