20 dic. 2007

Navidad, blanca y terrible


Hace dos meses falleció un buen amigo. Con él y su familia pasamos muchas y muy felices navidades. El 24 lo celebrábamos en su casa y el 31 en la nuestra. Ahora no está y no puedo más que pensar en la triste navidad que le espera a su familia.Tengo otra amiga cuyo hijo estuvo a punto de morir este año por una complicación intestinal. El bebé estuvo internado en el hospital por más de un mes y sufrió mucho, física y psicológicamente. La familia, aunque repuesta, intentan olvidar el miedo y pasar una feliz Navidad en familia.También conozco a alguien que aún no olvida la muerte de su hijo hace dieciocho años. Aún lo recuerda y mantiene su habitación como si el niño, no el adulto que hoy sería, aún la habitara. Hoy me mostró las lindas lámparas de avioncito que le compró de regalo para esta navidad.Y así podría seguir contándoles un sin fin de historias de navidades incompletas, pero las narradas bastarán para ilustrar que la navidad, contrario a lo políticamente establecido, es una fecha terrible.
Sólo los niños y los comerciantes agradecen su llegada y comienzan a celebrarla desde octubre. Sólo el que no ha tenido una pena terrible en la vida, siente la navidad con todo el gozo con que la recibía en su niñez.Pero para muchos estas fechas nos recuerdan lo más doloroso de nuestra existencia: una familia que no fue como la deseamos.Por las razones que sean, pero es en navidad cuando uno se da cuenta que la vida no es color de rosa. Que la gente sí se muere. Que la angustia es una constante en nuestras vidas y que el miedo es la verdadera pulsión vital. El dolor se convierte así en el único sentido común y éste se hace insoportablemente palpable al percibir que durante esa fatídica noche en el año, el mundo que pareciera rebozar de alegría y felicidad, nos ha dejado de lado, ignorándonos de la forma más horrorosa.Nadie piensa entonces —a las doce de la noche, hora en que las personas se abrazan, se comen las famosas uvas, se revientan las metralletas más ruidosas— que existe gente, en ese preciso momento, que seguramente están llorando en soledad. “Me tomé todo lo que pude y me acosté a dormir, pero los pinches cuetes me despertaron y comencé a llorar”, me contó alguien. Y parece una escena sacada de una película de charros mexicanos, pero mi amiga es todo menos sentimental. La navidad la había quebrado. Su mamá había muerto hacía unos meses y ella se sentía en la orfandad.Pues bien, ha llegado de nuevo la fecha tormentosa para todos aquellos que hayan tenido una pena profunda. Pero pasará, pasará. Como pasa todo en la vida. A caso el 31 se viva con menos dolor, por ser una fecha menos familiar y más de amigos. Pero por ahora pienso que para todos los descorazonados, lo mejor es seguir la receta arriba mencionada: Tomarse todo lo que se pueda y acostarse a dormir con tapones en los oídos. Durmiendo las penas se pasan más rápido.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y SÍ, ALGUNAS PERSONAS PENSARÍAN QUE UNA MADRE QUE MANTIENE POR MÁS DE 18 AÑOS EL CUARTO INTACTO DEL SER QUERIDO FALLECIDO ESTÁ LOCA O SE NIEGA A QUE LA VIDA CONTINÚE. PERO NO, HAY MUCHAS COSAS ATRÁS DE ESA SIMPLE AFIRMACIÓN. ES UNA HISTORIA QUE SE NIEGA A DESAPARECER, ES UN RECUERDO CONSTANTE PERO ALEGRE, ES UN HOMENAJE. Y ACÁ SE VIENE A LA MENTE LOS GRANDES MAUSOLEOS QUE LA GENTE, DESDE SIEMPRE, SE MANDA A HACER PARA CONTINUAR EN LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS... PARECIERA DESPERDICIO DE RECURSOS, PERO NO. DE ALGUNA FORMA TODOS NOS NEGAMOS A DESAPARECER. Y AHORA CON LO DE NOCHEBUENA, PUES SI BIEN ES UNA FECHA QUE, COMO TÚ DICES, LOS NIÑOS Y LOS COMERCIANTES SON LOS QUE MÁS LA DISFRUTAN, TAMBIÉN ES UNA FECHA QUE NOS PONE MÁS SENTIMENTALES QUE CUALQUIER OTRA DEL AÑO. QUIZÁS EN ESTOS DÍAS ES CUANDO REALIZAMOS QUE DE VERDAD YA NO ESTÁN LOS QUE QUISIERÁMOS QUE ESTUVIERAN, CUANDO CAEMOS EN CUENTA QUE DE VERDAD EL AÑO SE FUE Y YA NO HAY PUNTO DE RETORNO, CUANDO CONTAMOS NUESTROS LOGROS Y FRACASOS DEL AÑO, Y CUANDO NOS DAMOS OPORTUNIDAD DE PENSAR EN LOS QUE SE FUERON, EN LOS QUE NOS HACEN FALTA, EN LOS QUE AMAMOS, COSA QUE EL TRAJÍN DEL DÍA A DÍA NOS IMPIDE. EN FIN, ME PARECE QUE TU BLOG DA PARA MUCHO QUE COMENTAR.

NO HABÍA VISTO EL NUEVO LOOK DEL BLOG Y ESTÁ MUY ATRACTIVO. BUENÍSIMO QUE EMPECÉS EL AÑO CON CAMBIOS EN TODO SENTIDO Y ESPANTANDO FANTASMAS...

Vanessa Núñez Handal dijo...

Admiro mucho a la gente que tiene memoria, porque la mayoría nos empeñamos en olvidar, como una forma de sobrevivir. Pero olvidar es también morir un poco. Saludos, Vanessa