10 jun. 2007

Hillary Rodham Clinton o la pesadilla masculina


Posted by PicasaApareció hoy en “elPeriódico” de Guatemala un artículo titulado “¿Qué hiciste, Hillary?” y al leerlo me ha quedado un sabor amargo. Muy amargo.
El artículo habla de dos biografías que están a punto de ser publicadas en EEUU respecto de esta mujer abogado, política, madre, esposa y figura pública. Y mientras sus más cercanos colaboradores manifiestan que se trata de basura que no hace sino repetir lo ya dicho en otros libros, la periodista (de El País) afirma que éste —que incluye las infinitas infidelidades de Bill Clinton hacia su esposa y el hecho de que él (no ella) pensó en divorciarse, y que ella no quiso casarse en su momento (¿?)— se venderá como pan caliente. Argumenta en su favor que el autor es un ganador del Pulitzer y otras cosas de su carrera profesional.
Lo que indigna es que indica que los adjetivos de mujer fría, brillante, oportunista, controladora, ambiciosa, con afán de superioridad, con aires de grandeza, con pretensiones de superioridad moral (que no casan con la tolerancia hacia las muchas y repetidas infidelidades de su esposo) están siendo utilizados en el mismo para describirla. Y todos estos adjetivos no serían cosa mala, si fueran adjudicados a un hombre, pero como se trata de una mujer, sencillamente la tipa queda como bruja.
¿Porqué? ¿Porqué está mal que una mujer desee alcanzar cosas, sobresalir, etc.? ¿Porqué debe ser culpable porque tuvo la mala suerte de casarse con un tipo que es un coscolino e idiota hasta para quemarle la pata?
Al leer el artículo no pude encontrar más que una cosa que sí me parece grave en su contra: argumenta que pese a que como senadora votó a favor de la guerra en Irak, no llegó a leer completo el informe de los servicios de inteligencia que justificaba la invasión. Y esto lo narran en un pequeño párrafo que no excede las treinta palabras. El resto, las otras dos mil y pico palabras, se dedican a hacerla pedazos en su calidad de mujer que no se resigna a jugar el papel que la sociedad estima apropiado para una mujer. La mujer es lista, eso no lo debemos negar. Es exageradamente inteligente. Sabe tomar sus pasos y los toma con elegancia. Es lo que Freud llamó con un poco de desdén “una mujer fálica”.
Que si decidió perdonar a su marido luego de la gran metida de patas que pegó con el escándalo Lewinky y que por eso demostró no tener dignidad… Pero es que el indigno era el marido. Ella jamás llegó a defraudar su matrimonio, ni las normas sociales, morales, religiosas, etc. ¿Entonces de qué es culpable? ¿De ser calculadora y querer mantenerse junto a Clinton por conveniencia? El que nunca haya hecho nada en su vida por conveniencia que tire la primera piedra, o renuncie a su trabajo.
Cuenta el artículo que el día antes de que Clinton jurase como presidente, este se despidió definitivamente de una su amante que tenía por esa época, dado que Hillary Clinton se negó a la ruptura. ¿Humillante? ¿Calculadora? Quizás. Sólo espero que le esté cobrando bien caro a este marido inmaduro cada humillación. Parece que sí.

11 comentarios:

Ixquic* dijo...

Pfff, Estoy segura que si comparamos las cosas que por "convenicencia" ha hecho Bush en su vida, ella se queda corta.

Esto ha sido y será así para cada mujer que tenga una vida privada (obviamente, imperfecta) y una vida pública.

Vanessa dijo...

Es que una mujer tan astuta y decidida seguramente debe darle miedo a muchos fijate... tons la tratan de acallar con cosas que la denigran en la imagen de mujer que ella supuestamente debería tener. Pero la mujer no quiere ser eso, pues. Es lo que no han entendido sus detractores (y no es que yo esté a favor de ella, no tendría proqué). En fin, veamos cómo se las evade esta vez. Saludos.

Claudia dijo...

Esos son los tipicos comentarios que hacen cuando una mujer sobresale.

Esto es como un detractor para aquella mujer que se quiera aventurar en la politica...esas seran las consecuencias. Ya que es posible que a una mujer le afecte mas que la desprestigien que a un hombre.

Que pena de veras que se piense de esa forma.

Vanessa dijo...

Ay sí fijate, como tan repetitivo cuando se trata de una mujer. Pero lo que más rabia da es que esos mismos adjetivos adjudicados a un hombre, harían de él casi que un superhéroe!!!

JC dijo...

Siempre la he admirado. Me parece una formidable mujer. Seguramente tiene muchos defectos, pero ¿Quén no? Si fuera gringo me sentiría orgulloso de tener una cmmander in chief de esa talla. Mil veces mejor que el patán de su marido (que por cierto resultó ser más que regular presidente)

Vanessa dijo...

Hola JC, estoy de acuerdo con vos, quién no tiene defectos. Pero fijate que eso es lo paradójico: pienso que la mujer no es simpática. Debe ser muy prepotente. Pero mi defensa no es tanto de ella como Hillary Clinton, sino más bien de lo que ella respresanta para nosotras la mujeres que ahora nos hemos vuelto seres polifacéticos y que reclamamos un lugar en la sociedad. Estamos jugando rolles nuevos, que antes eran sólo para hombres. Y es que para jugar ese juego inventado por los hombres hay que usar sus mismas armas, sino está difícil ganar. El punto es que en una mujer se ve mal, en un hombre no. ¿Porqué?

JC dijo...

Vanessa:

Yo no creo que se vea mal (aunque comprendo haya mucha gente machista a la que no le guste). Al contrario, siempre he creído que las mujeres nos llevan años luz de capacidad en muchas cosas (liderazgo entre ellas) desde Nefertiti hasta Indira Gandhi.

Ahora bien, acordate que los políticos, per se, tienden a caer mal. Y las mujeres no se escapan a esta "maldición". De hecho no estoy de acuerdo con algunos de los planteamientos políticos de Hillary Clinton. Pero de que la admiro, la admiro.

Vanessa dijo...

y sí, los politicos están satanizados. La mujer obviamente es excepcional... de lo contrario no habría llegado donde está.

JC dijo...

Vanessa:

He construido un blog con tres colaboradores más. Me encantaría que le echaras un vistazo, y si te gusta, lo consideres tu casa. Eres bienvenida.

Saludos

Cheyo Pimienta dijo...

¡Excelente post!

Concuerdo contigo en que tal vez Mrs. Clinton esté siendo juzgada con un cánon muy severo, pero... vamos, el hecho es que como todo político norteamericano que se precie de serlo Está dispuesta a lo que sea con tal de obtener más poder, - incluyendo hacerse de la vista gorda ante las exóticas manchas blanquecinas del traje del entonces presidente saxofonista-
Que es una mujer con determinación, vale, lo es; pero no encuentro nada que admirarle a la dama, pueden lincharme por parecer sexista, pero el hecho de que sea "una mujer triunfando en el mundo de los hombres" no me impresiona nadita, por que creo que, como dice una cita: "la mujer que aspira a ser un hombre, aspira a muy poco" imágínate la mujer que aspira a ser un gran político... ¡puah! imaginemos a Eva Braun siguiendo los pasos de su ilustre marido... ¿la llamaríamos una mujer ejemplar, por que triunfó en un mundo adverso...?

¡Un abrazo!

Vanessa dijo...

Hola JC, por ahí pasaré a visitarte.

Cheyo, qué tal? tiempos sin verte por aquí! Y sí la raza política es caso a parte. Pero fijate que lo mismo pasó con Martha Steward, por ejemplo. Sin ser política, despertó resquemor en el rubro empresarial y la comenzaron a perseguir con mayor severidad que si se hubiese tratado de un hombre. No creo que la aspiración de estas mujeres sea ser hombre. No tendría caso. Pero sí ganarse el respecto de los mismos. Lastimosamente dentro del mundo político, empresarial, académico, profesional, y etc, etc, las reglas las han puesto por años los hombres. Entonces a las mujeres no les queda más camino que entrar a jugar el juego si quieren llegar lejos. Y para lograrlo, han de esforzarse 3 veces más que los hombres. Porqué? porque a nosotras no se nos da el beneficio de la duda.

Muchas veces, frente a un mal conductor he oido el típico "mujer tenía que ser", y también muchas veces ha resultado ser hombre... a eso me refiero.

Saludos y qué bueno verte otra vez.