19 ago. 2006

Mujeres infieles

Bueno, desde el momento que le ha llamado la atención este título, puedo inferir lo siguiente: la infidelidad es un tema que no le es indiferente. Para su tranquilidad, tampoco lo es para muchas otras personas. Y tratándose de mujeres (sí, no hombres infieles que es un tema casi aburrido y repetitivo) resulta todavía mucho más atractivo.

Pues bien, resulta que existe este libro "La Cita y otros Cuentos de Mujeres Infieles", prologado por Rosa Montero (escritora española, muy buena por cierto (por cínica), autora de otros libros como La Loca de la Casa, La hija del Caníbal, Historias de Mujeres, entre otros), el cual me fue recomendado por mi amigo Edwin Soria. (Por cierto que él se compró el penúltimo y yo el último que había en la Filgua 2006 y nos quedamos ambos en la calle de la amargura).

Pues en este libro (Punto de lectura, Alfaguara, 2000) aparecen cuentos sobre el tema del título, escritos por autores varios como Adolfo Bioy Casares (en su estilo elegante y muy de la época), Julio Cortázar, Ángeles Mastretta, Guy de Maupassant, Juan Carlos Onetti... entre otros.

Pero lo que más me ha llamado la atención hasta ahora ha sido el prólogo. A ver, chequen esto y verán porqué:
Resulta que, según Rosa Montero, una empresa de cosméticos (de cuyo nombre no "pudo" acordarse obviamente) hizo en 1999 una encuesta sobre las consecuencias físicas y psíquicas de las quemadas de pata, tanto en hombres como mujeres. Y bueno, véase aquí que las mujeres y los hombres sí somos distintos: a las mujeres les cae re bien echarse una canita al aire, mientras que a los hombres re mal. Tal cual. Bueno, no lo digo yo. Lo dice RM, que a su vez dice que lo dice este estudio de vaya usted a saber de qué empresa, italiana eso sí.

Parece ser que las mujeres rejuvenecen, mejoran su aspecto físico (claro con aquel incentivo), adelagazan (claro, se les va la depre), su piel se vuelve tersa y luminosa (sin comentarios), y finalmente, el pecadillo les devuelve el equilibrio psicológico. Wow! Nie gehört.
Ahora, en cuanto a los hombres, se dice en el prólogo que los hombres desmejoran ante una relación... paralela, para decirlo elegantemente y se ponen más barrigones.

Pero la parte más interesante del estudio plantea que el 26% de las mujeres afirma no padecer remordimiento por ponerle el cacho al fulano. Mientras que el 32% de los hombres dijeron que sí se sentían culpables. Será?

Pues que este estudio me ha recordado que tengo varios temas pendientes con varias amigas y con no menos número de amigos. Ahí les contaré qué concluyo.

7 comentarios:

Vanessa dijo...

Sigo sin poder subir imágenes a mi blog... y no sé porqué...

Denise Phé Funchal dijo...

mirá pue, en la ventanita para escribir que te saca blogger hay un cuadrito que tiene un paisaje, si apachás ahí, te va a salir un cuadro aparte en el que te sale dónde la querés, de qué tamaño y un buscador que te permite subir la imagen desde tu compu.
Si lo hacés con el picasa, la mandás y en el blogger ponés editar entrada y podés escribir bajo la foto, na´más.

Vanessa dijo...

Sí, es que desde el blogger no me deja subir. O sea, hace todo el proceso, pero cuando apreto DONE, la cosa me marca error. Pero ya con lo que me dijiste de Picasa creo que ya voy a poder. Thanks master!

Ixquic* dijo...

Vi el tema y me quedé, pero no por infiel, la verdad es que no le puedo poner el cuerno a qien no existe.

pero si conozco amigos que son los terceros en relaciones de pareja y hay algo común: en dos casos reciena casadas y ya eran infieles y por supuesto que felices!

Yo siempre creí que no era así. Creo que la infidelidad famenina es más clara en sus objetivos: ser de alguna manera feliz y de la infidelidad masculina nosé, porque siempre les estalla la cosa y sufren, se conflictúan: ella o ella ?

a mí me han sido infieles y se han molestado porque a mí no me ha molestado, ja ja quien entiende esto!

Saludos y besos a tus hijas!

Vanessa dijo...

Pues Ixquic, algo hay en la infidelidad femenina de mito y de misterioso. Creo que a ninguno nos queda duda sobre las razones por las cuales un hombre es infiel. Pero no ocurre lo mismo cuando la infiel es la mujer. He oido, ya muy de cajón, que las mujeres lo somos sólo cuando hemos dejado de amar. Será entonces que no es posible amar a dos personas al mismo tiempo? Como dije antes, una reunioncilla entre amigas nos vendría bien para establecer ciertos puntos de vista al respecto. Saludos y gracias por la visita.

carlosmh dijo...

Estoy totalmente de acuerdo en lo de que las mujeres no sienten remordimiento al ser infieles... me ha tocado ser el causante de infidelidad de mujeres (eso!!)... y siempre me di cuenta que les "pelaba" que el fulano les estuviera llamando por el celular, mientras estaba conmigo :) pero cuando yo fui infiel... me sentía muy mal..... no engordé.. pero si me mantenîa intranquilo.... ahhhhhhhh.. tiempos aquellos que no volverán!!!!

Vanessa dijo...

Hola Carlos. Pues pareciera como si a los hombres el tema de la infidelidad les resultara atractivo siempre y cuando no sean ellos los quemados de pata, sino aquellos con quien se quema la pata. Y con tu comentario me has hecho pensar en algo más: ¿cuál es el atractivo de la infidelidad? Porque sería muy simplista decir que es cosa de inseguridad, baja autoestima, etc. Hoy, en el km. 7.5 Carretera a El Salvador (no sé porqué sé este dato, pero lo sé) descubrí algo: la infidelidad no es más que la aventura de saltar al abismo con red. Me explico: es la sensación de encontrarse en peligro, sin que este sea real. Así que la próxima vez que se desee sentir la adrenalina al tope, mi consejo sería, que podría resultar más efectivo divorciarse, dejar a la novia/o, pareja o amante, para gozar de un encuentro furtivo, como se gozaría la cacería de un cocodrilo. Eso, hasta que un video de fe del momento en que una raya le atreviese a uno el corazón. Un abrazo y te veo siempre.