8 dic. 2008

Leyendo por gusto o por disgusto

Siempre he creído que la lectura no es algo que pueda enseñarse. Es como la angustia, se nace con ella o no.
Sin embargo, me llamó muchísimo la atención la gran cantidad de estudiantes de nivel medio e incluso básico que andaba pululando por la FIL. Los habían mandado del colegio como tarea, me dijeron a los que pregunté. Debían apuntar nombres de personas que conocieran ahí mismo y contar luego de qué país era y para qué había venido a la FIL.Resulta que esta grupo de estudiantes que aparece en la foto, llegó al stand de la Gremial de Editores de Guatemala justo cuando yo andaba, también pululando, por el lugar. Me hicieron un par de preguntas y lo que más me conmovió fue que hicieron una "coperacha" para comprar mi novela, que allá, obviamente, estaba un poco más cara. Se las firmé para todas: Guadalupe, Bertha, Gaby, Andrea, etc.El tema es que estas niñas, están entrando a la literatura por una buena puerta: la del interés propio, no impuesto. Visitan la feria, pasean por ahí, conversan con sus amigas al tiempo que están desarrollando una actividad escolar. Más de alguna habrá de despuntarse hacia los libros, y de pronto, alguna, por qué no, hacia la escritura.Me di gusto ver que los colegios tapatíos hayan tomado esta Feria como una forma de inculcar a los jóvenes eso que, en un momento dado, puede salvarles la vida: un romance con la literatura.

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6 comentarios:

Alberto B. dijo...

este es el club de fans!!!!

Vanessa Núñez Handal dijo...

jajaja, cabal

Bea dijo...

Qué lindas...pero mira Vane, cómo está eso que la lectura no se enseña? fijate que yo creo que sí, que yo la aprendí ya algo grandecita (desgraciadamente), así que si yo pude por qué no podría el resto de los analfabetas?

Vanessa Núñez Handal dijo...

ah pero yo digo que uno algo de predisposición tiene ya. Es decir, anda buscando respuestas, y de pronto descubre que en la literatura encuentra algunas. Pero que vos querrás agarrar a un bichito y obligarlo a leer, así por así, ta yuca, vos.
Y una cosa es que la mara lea, y otra que la mara procese. Porque te juro que yo he visto gente que lee y no entiende, pero es porque no tienen ciertas ideas preconcebidas. Pero también es cierto, que hay mara que tiene algo así como un conocimiento instintivo. Que nunca en su vida han cogido un libro y de pronto se enganchan con El Quijote y se lo leen enterito.
Saludos pues!

Bea dijo...

A huevo que tenés razón, pero si estás hablando de comprensión entonces ya pasamos a otro tema que tiene que ver con la falta de estructura de un estadio primario, osea, para no hablar paja: les falta lo que debieron haber aprendido en primaria. Si no hay comprensión lectora, están jodidos. Lo que debemos hacer con los chicos es darles a leer lo que les gusta a ellos no a nosotros, lecturas que reflejen el caos en el que viven. Salú pues.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Pero es algo más que la comprensión. Marco Antonio Flores, en una entrevista que le hicieron en elPeriódico dijo que el lector tiene una cualidad interna, algo que lo hace buscar respuestas. No es cosa de educación, ni de estructura, es algo vital. No sé, una especie de pulsión, que quizás y sí pueda ser despertada en algún momento, y quizás por la vía que vos decís. Porque rico leer lo que uno quiere leer, porque el tema te interesa o te da algo. Feo leer por obligación, que es lo que pasa por lo gral en los colegios. De ahí la mara sale odiando los libros. Cuándo nos juntamos again, vos? Sophos siempre?