24 jul. 2007

El problema del escritor en estas latitudes

La semana antepasada asistí a la presentación que la Universidad del Valle de Guatemala organizó para el libro “Mira si te yo querré” de Luis Leante, novela ganadora del premio Alfaguara 2007.
Francisco Méndez era uno de los presentadores y aunque no oí la pregunta (porque me estaba tomando un Frozen de Té y la pajilla hacía ruido) por la respuesta inferí que la pregunta era algo así como cuáles escritores guatemaltecos sonaban en España.
Luis Leante, muy diplomático, contestó que conocía a Miguel Ángel Asturias, Rodrigo Rey Rosa y Augusto Roa Bastos (por Augusto Monterroso, error que Francisco le hizo ver y el autor corrigió). Explicó que en España se editan anualmente setenta y cinco mil libros, de los cuales un estimado de nueve mil son de literatura… o sea que comparándonos con eso ¡está jodida la cosa aquí! Explicó así mismo que el problema es que en Latinoamérica los escritores se conocen muy poco entre sí, que son muy pocos los que trascienden las fronteras nacionales, y los que lo hacen (citó a Cortázar, Carlos Fuentes, Vargas Llosa) pues son reconocidos a nivel de lo que él llamó universal. O sea que ¡más jodida la cosa aún!
Sí, la realidad para los escritores de este lado del charco es terrible. Del tema he hablado con varios amigos escritores (cuyos nombres no he de mencionar para proteger su privacidad, pero sobre todo sus decepciones). Yo sostengo que si bien Guatemala no es el paraíso publicitario que podría ser México o España, tampoco es el árido desierto intelectual y literario que es El Salvador.
Comentaba con una amiga escritora que aquí en Guatemala se realizan semanalmente, si es que no diario, eventos culturales, presentaciones de libros, conversatorios, etc. Incluso existe un evento que se realiza todos los primeros jueves de cada mes y que organiza el poeta y novelista guatemalteco Javier Payeras. El “Ex –Libris” (al cual tuve oportunidad de asistir el mes antepasado) es un conversatorio donde se plantean temas relacionados con libros y se contextualizan en la realidad.
También existen muchas lecturas de poesía y cuento, presentaciones de libros, puestas en escena de obras teatrales, etc.
No quiero decir con esto que la cosa esté del todo bien aquí, pero sí considero que en Guatemala se hace más que en El Salvador. Habría que ver sin embargo cuáles son las agendas de países más culturales como México, España o Chile. Estoy segura que nos llevan una horrible ventaja.

2 comentarios:

Ricardo dijo...

Uhh, duele, pero es cierto. No sé a qué se deba, a veces pienso que las condiciones sociales y económincas nos tienen fregados, pero viéndolo bien, en eso no tenemos mucha diferencias con Guatemala.
Es triste, porque la lectura va perdiendo interés en la mayoría de la gente. A lo mejor allá siempre ha existido esa "tradición".
Y... sí, países como México, Chile, España y Argentina, nos llevan una ventaja horripilante.

Vanessa dijo...

Fijate que también se trata de un desinterés, porque los escritores no podemos estar esperando que alguien más haga algo. Si se quiere que haya eventos pues es de proponerlos, impulsarlos, motivarlos, asistir. Aquí la mara es bien dinámica. La gente está pendiente de la agenda cultural y en consecuencia los diarios la publican. Además apoyan mucho las editoriales mandando mails de invitación y publicando los nuevos libros. Lo que sí no hay aún es una crítica que comente los nuevos libros y los de a conocer. En El Salvador menos... Saludos.