22 dic. 2011

"Las causas de la guerra (de El Salvador) siguen aquí y todos cargamos hoy con fantasmas que tratamos de silenciar."

Una amiga muy querida y de muchos años, me envió esto. Quería compartírselos. Si una de escritora aspira a algo, no es a vender (como dijo un desubicado por ahí), si no a compartir ideas interesantes. Gracias mi amiga, cuyo nombre me reservo por obvias razones, por dejarme saber que aún podemos resolver lo que los salvadoreños dejamos inconcluso hace tantos años.

"Hola Vane:

Acabo de terminar de leer tu libro. No sé en qué momento he comenzado a llorar e incluso a hora mientras te escribo no puedo para de hacerlo. Cuando las lágrimas empezaron a salir traté de detenerme para encontrar la lógica de esta emoción que me desbordaba. Pero, rápidamente, me dije que lo mejor era seguir leyendo y dejar todo salir.

La respuesta me llegó en la página 127, las causas de la guerra siguen aquí nada en realidad ha cambiado y todos cargamos hoy con fantasmas que tratamos de silenciar. Leer "Dios tenía miedo" le ha dado un espacio a esos fantasmas para rondarme y recordarme que por más que los refunda ellos siguen allí esperando su momento de salir. No hemos hecho las paces, no ha habido conclusión entre nosotros. No llegó con los acuerdos de paz y no tengo idea de cuándo llegará. Me aflige que esta sea la sensación que sentimos todos los salvadoreños.

Yo también me siento incómoda hablando de política, ya lo hemos comentado. Prefiero hablar de sentido común, de soluciones, de propuestas. Quién escucha? me pregunto.

Qué es peor Vane, no saber por vivir aislado de la realidad o saber y no hacer nada?

Te mando un abrazo. Felicidades por el libro. En mi humilde opinión, bien logrado, buen mensaje.

Un abrazo."

2 comentarios:

Nadina Rivas. dijo...

Totalmente de acuerdo. Yo también lo terminé de leer y tuve esa sensación de que algo no está bien, que las circunstancias que propiciaron la guerra siguen estando ahí, que nada ha cambiado, sólo cambian los "actores". Y por ahí acabo de leer algo que dice que un pueblo que no lee y no sabe escribir es presa fácil del engaño. A mí me dejaste preocupada...pero me encantó tu libro.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Es que las cosas NO están bien. No se puede reconstruir un país sobre una base corroída. Habrá que crear otra. Y parece que será nuestra generación a quien le toque hacerlo. Por eso hay que prepararse bien. Un abrazo.