25 jul. 2010

Contrapunto: Radiografía de una masacre anunciada


En El Salvador, como en otros países centroamericanos, se ha desatado una guerra entre pandillas que tiene atemorizada a la población. Los más pobres son, como siempre, las víctimas.

Lo más crítico es que pareciera como si, los gobiernos tuvieran miedo o estos crímenes atroces les fueran indiferentes.

¿Cuáles son las causas y el pasado de estas organizaciones?

¿Quiénes son los mareros?

¿Cuál es la relación con los recientes conflictos armados y la imposición de una pseudo-globalización, de la que se han tomado sólo los elementos convenientes para las clases poderosas?

Creo que este artículo de Carlos Santos: "Radiografía de una masacre anunciada", publicado en el periódico digital Contrapunto, aclara muchas de las dudas y permite penetrar más a fondo, en uno de los problemas sociales más graves de nuestros países.

Las maras no son simples organizaciones de muchachos desajustados. Tampoco los gobiernos deberían ser entes represores, que actúan como “padres sustitutos” para una juventud descarriada. Lo que hace falta en El Salvador son oportunidades, para que todos los niños y jóvenes puedan tener un futuro digno.

El problema de las maras es profundo y, es un hecho, requiere mayor análisis, compresión y voluntad política y social, a fin de encontrar soluciones efectivas y no sólo acciones represivas, que no hacen más que agudizar el conflicto.

Les invito pues, a que lo lean e intentemos comprender las causas y manifestaciones de este fenómeno, para que, de aquí a veinte años, no nos lamentemos por haber pedido a gritos otro dictador, de los que tanto han abundado ya en nuestros países.

4 comentarios:

Roberto dijo...

Hola Vanessa
Leí el artículo después de ver tu entusiasta invitación, pero me decepcionó. El autor se tomó más de un mes para reportearlo y escribirlo, lo presenta como "una radiografía", y lo cierto es que solo son dos voces de vendedores anónimos y una más de un líder comunitario, también sin identificar. Ninguna autoridad, ningún pandillero, ningún experto... Es, a mi juicio, un balance muy pobre. El panorama que dibuja es muy simple y las conclusiones ya las habían leído en otros reportajes escritos a los pocos días de la masacre. Seguramente el autor también.
En fin, la nota es floja desde la base, el reporteo, y la ejecución -esa sucesión de preguntas y respuestas- deja también mucho que desear. Un detalle significativo. La Mara 18 no existe. Se llama Barrio 18. Es una señal inequívoca de que se quedó en la superficie.
Un saludo desde San Salvador.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Roberto. Gracias por tu comentario. Fijate que a mí el artículo me impresionó porque saca a la luz, precisamente, lo que todos sabemos, pero nadie dice. Es un solo caso, pero me pareció que ilustraba mucho. Vos tenés algún otro reportaje al respecto que me pudieras hacer llegar? Desde Guate me cuesta un poco organizarme con la info, así que te lo voy a agradecer un puño. Gracias y te mando un abrazo!

Óscar Perdomo León dijo...

Creo, Vanessa, que la importancia de este artículo "Radiografía de una masacre anunciada", radica en los testimonios que el periodista logró extraer de las personas pobres, que viven atemorizadas en esas zonas de El Salvador controladas por las maras. Ese trabajo no es fácil.

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Oscar. Tenés razón, son los comentarios de la gente que vive en carne propia la tragedia lo que hace que este artículo sea impactante. Lo más desalentador es que parece como si el gobierno no estuviera interesado en resolverla. Gracias por pasar y saludos.