29 abr. 2010

De Madonna a Lady Gaga


Quizá el primer video que vi de Madonna fue "Like a Virgin". No me impresionó tanto la letra, como el hecho de que hubiera sido filmado en Venecia, ciudad que yo moría por conocer, así como el león que la rondaba por ahí.

Esta artista, sin embargo, tuvo desde sus inicios algo que ninguna(o) otra(o) presentaba: una capacidad de renovación asombrosa y una capacidad de asombro renovada.

Los ochentas fueron, sin duda, una década fuera de serie. Durante la misma surgieron fenómenos de una canción o un disco y grupos de una duración más considerable. Fue también la era del video, ya no como simples cortos en los que el artista cantaba con desgano, sino de pequeñas obras de arte, que a veces contaban historias dignas del mejor escritor. "Take on me", de A-ha, sería un buen ejemplo de ello.

Alguien me dijo el otro día, que los ochentas eran para los teenagers actuales, lo que los sesentas fueron para nosotros. Es decir, nada. Quizá alguna vez oímos a nuestros papás hablar de algún acontecimiento artístico de esa época, como los Beatles o Elvis Presley, que, aunque sabíamos quiénes eran y su música nos gustaba, realmente no podíamos imaginar lo que habían significado en su momento. Es decir, eran historia.

Luego vino la década de los noventa. Bastante insípida y sin muchas innovaciones, con excepción del techno y el grunge y durante la cual Madonna siguió reinando junto a Michael Jackson, quien, eventualmente, también desapareció de escena, salvo por sus escándalos nada ventajosos.

Una mezcla de música intrascendente, aunque pegajosa y bailable, vio el fin de nuestra adolescencia. Las emisoras por su parte detectaron la necesidad de retener a su público ochentero y muchas crearon una filial de “adulto contemporáneo”, a las que varios de nosotros nos hicimos fanáticos. Mario´s (“la” discoteca de San Salvador), tocaba los sábados por la noche, una lista invariable de éxitos de los ochentas, y esto le aseguraba un lleno total. Yo no te pido la luna de Daniela Romo, Tú y yo somos uno mismo de Timbiriche, El Rocko-rollo, entre otras, nos dieron “soláz” esparcimiento y descanso de las ya pesadas cargas universitarias. Y estos días llegaron a crear tal nostalgia que, me han contado, dichas noches han sido repetidas con éxito en años recientes en CODE, la que fuera la sucesora de la ya legendaria discoteca de la Zona Rosa.

Hoy día, conozco gente que se niega a escuchar la radio, y carga en su auto Cd´s de MP3 de pura música de los ochentas. (Yo confieso que sí soy de la música moderna y de explorar lo que se pueda… pasa que, con la música actual, no siempre se puede.)


Un fenómeno, sin embargo, ha venido a redireccionar la mirada de todos los que somos músicos frustrados. De atuendos extravagantes, aspecto bastante común (léase sin implantes, cirugías o cuerpo de modelo), de música inteligente (aunque no profunda), con sonidos imposibles de no atender, Lady Gaga es sin lugar a dudas el fenómenos de la década de los 20`s. Pienso, sin temor a equivocarme, que estamos presenciando el nacimiento de una estrella al estilo Madonna (ni siquiera se me ocurre nadie más con quién compararla). Una mujer con un coeficiente intelectual alto, con un equipo de primer nivel, con fuerza interpretativa e histriónica, con una propuesta interesante aunque no precisamente madura aún Lady Gaga se burla del mundo, de nosotros, de nuestra cultura, y no nos molesta. A los jóvenes les parece “cool”, a los adultos nos parece aire renovado, y a los viejos obviamente les parece un escándalo. Lady Gaga surgió (casi podría apostarlo) para quedarse, y, sobre todo, para dar a la música el impulso que sólo el “Zeit Geist” puede brindar.

4 comentarios:

Alberto B. dijo...

Sin lugar a dudas se está gestando todo un fenómeno pop. Madonna representó el inicio de la posmodernidad, ¿qué representará LG?

Vanessa Núñez Handal dijo...

Precisamente, qué viene ahora en la cultura, justo cuando la discusión es si la posmodernidad ya quedó atrás. Saludos y gracias por comentar,

Anónimo dijo...

Gaga rules!!!!!!!!!!!!!

XX dijo...

en lo personal no me encanta el estilo de la Gaga. Me da la impresión que todo en ella tiene la intencion de impresionar y crear controversia. Pero sí, también pienso que marecará una época.